Factores que impulsaron el aislacionismo
Agotamiento tras la guerra
La Primera Guerra Mundial dejó destrucción y millones de muertos. El público estadounidense estaba cansado de conflictos y prefería concentrarse en la recuperación interna.
Desilusión con la Sociedad de Naciones
EE. UU. había contribuido a crear la Sociedad de Naciones, pero el Senado rechazó el Tratado de Versalles por temer que atara al país a compromisos extranjeros. Ese veto avivó el sentimiento aislacionista.
Resurgimiento del nacionalismo
Tras la guerra, el patriotismo se intensificó. Los estadounidenses querían priorizar los intereses nacionales sobre los problemas de otras naciones.
Nacionalismo económico
Muchos creían que EE. UU. debía proteger su economía y evitar la competencia europea, enfocándose en el desarrollo interno.
Fuerza del Congreso
El aislacionismo tenía amplio apoyo en el Congreso, donde legisladores se oponían a la cooperación internacional y a cualquier intento de involucrar al país en asuntos exteriores.
En conjunto, estos factores llevaron a que Estados Unidos adoptara una política exterior aislacionista durante el periodo de entreguerras, manteniéndose alejado de los conflictos europeos y de otras intervenciones internacionales.