La Compra de Luisiana: un hito histórico
En 1803, Estados Unidos y Francia firmaron la Compra de Luisiana, una transacción que entregó casi 828 000 millas cuadradas (2 144 476 km²) por 15 millones de dólares (aproximadamente 3 centavos por acre). Esta adquisición más que duplicó la extensión del país.
Contexto y negociaciones
El presidente Thomas Jefferson, ferviente defensor de la expansión hacia el oeste, vio en la compra una oportunidad para asegurar el futuro de la nación. Junto a él, el secretario de Estado James Madison jugó un papel clave en las negociaciones con el gobierno de Napoleón Bonaparte.
Territorios incorporados
El acuerdo incluyó los actuales estados de Luisiana, Arkansas, Misuri, Iowa, Oklahoma, Kansas y Nebraska, además de porciones de Montana, Dakota del Norte, Dakota del Sur, Wyoming, Colorado y Minnesota.
Impacto en la superficie nacional
Antes de la compra, la superficie terrestre de EE. UU. era de aproximadamente 890 000 millas cuadradas (2 304 665 km²). Tras la incorporación del territorio, la nación alcanzó unas 1 718 000 millas cuadradas (4 450 732 km²), lo que representa un aumento de más del 90 %.
Consecuencias y legado
La Compra de Luisiana abrió el vasto valle del río Mississippi a la colonización y sentó las bases para la expansión hacia el Pacífico. Fue, sin duda, uno de los mayores logros territoriales de la historia estadounidense.