Introducción
El libro History of Chicago (Fayard, 2013), escrito por los americanistas Andrew Diamond y Pap Ndiaye, se presenta con un título que sugiere una historia sintética y general de la ciudad. Sin embargo, su contenido se aleja de la tradicional narrativa institucional para ofrecer una visión política y social, centrada sobre todo en la comunidad afro‑americana.
Un enfoque racial y social
Los autores no pretenden una historia popular en el sentido habitual, sino una historia racial –entendida en el sentido amplio y neutro que tiene en EE. UU.– que pone en el centro a los afro‑americanos y sus relaciones con otras comunidades y con el poder municipal. Aproximadamente un cuarto del libro aborda la evolución industrial, el declive y la reconversión de Chicago; el resto se dedica a la experiencia de los negros en la ciudad.
La “balkanización” de Chicago
Diamond y Ndiaye sostienen que la comprensión de una ciudad estadounidense pasa por analizar las comunidades que la fundaron y su grado de integración o segregación. Según ellos, la política municipal, dominada durante ocho décadas por el Partido Demócrata, se organiza “por comunidades, desde las comunidades, para las comunidades”. Esta organización produce una “balkanización” de la urbe: un mosaico de grupos étnicos (mexicanos, puertorriqueños, irlandeses, italianos, etc.) que compiten por recursos y poder.
La máquina democrática y los Daley
El libro revela el papel de la famosa “máquina” demócrata de Chicago, liderada por los dos alcaldes Daley (padre 1959‑1976 y hijo 1989‑2011). El padre Daley es descrito como un verdadero “godfather” del clientelismo, capaz de asignar mercados y cargos sin control del concejo. El hijo, aunque reconocido por algunos como el mejor alcalde de EE. UU., es criticado por profundizar desigualdades, privatizar servicios y no abordar las causas económicas de la violencia urbana.
Limitaciones del estudio
El enfoque exclusivo en la comunidad afro‑americana deja de lado otras partes esenciales de la historia de Chicago: la interacción con comunidades judías, italianas o irlandesas, la experiencia de los trabajadores pobres y la de los inmigrantes recientes. Además, la premisa teórica de que la historia urbana se explica únicamente a través de sus comunidades no se discute ni se contextualiza, lo que constituye un punto ciego del libro.
Conclusión
Aunque la obra ofrece una visión profunda y reveladora de la historia negra de Chicago y de la dinámica de la máquina demócrata, su título resulta demasiado amplio para el contenido que presenta. La reseña invita al lector a reflexionar sobre la pertinencia de llamar a este trabajo “Historia de Chicago” cuando su análisis se centra casi exclusivamente en una sola comunidad.