La esclavitud era una institución profundamente arraigada en la sociedad y la economía estadounidenses del siglo XVIII, cuando se fundó el país. Por eso, tuvo un papel decisivo en la redacción y ratificación de la Constitución.
Compromiso de los Tres Quintos
Uno de los principales debates en la Convención Constitucional fue decidir cómo contar a los esclavos a efectos de la representación en la Cámara de Representantes y del voto electoral de cada estado. El Compromiso de los Tres Quintos, incluido en el Artículo I, Sección 2, estableció que cada persona esclavizada contaría como tres quintos de una persona libre. Esta fórmula otorgó a los estados esclavistas un poder político desproporcionado en el gobierno federal.
Comercio de esclavos
La Constitución reconoció y protegió la continuación del comercio transatlántico de esclavos durante al menos veinte años. El Artículo I, Sección 9, Cláusula 1, prohibió al Congreso prohibir la importación de “tales personas que cualquier Estado considere adecuado admitir” hasta 1808, permitiendo que el tráfico de esclavos siguiera activo y que la demanda del sur por mano de obra esclava no fuera interrumpida de inmediato.
Cláusula del esclavo fugitivo
El documento también incluyó la Cláusula del esclavo fugitivo (Artículo IV, Sección 2, Cláusula 3), que obligaba a los estados libres a devolver a los esclavos escapados a sus dueños, incluso si habían huido a territorio o estado sin esclavitud. Esta disposición reforzó la institución y obligó a los estados no esclavistas a colaborar en la captura y devolución de los fugitivos.
Ausencia de una prohibición explícita
Curiosamente, la Constitución no menciona ni prohíbe expresamente la esclavitud. Los redactores optaron por evitar confrontar directamente el tema, lo que generó décadas de debates y conflictos sobre la legitimidad y la posible abolición del sistema.
Si bien la esclavitud no fue el único motor de la redacción constitucional, su presencia influyó en la representación política, los intereses económicos y la protección de una institución existente. Los compromisos alcanzados reflejaron las dinámicas de poder y los intereses divididos entre los estados fundadores, sentando las bases de tensiones que culminarían en la Guerra Civil y la eventual abolición de la esclavitud.