Contexto y origen del conflicto
Las crecientes tensiones entre Estados Unidos y España, alimentadas por intereses económicos y el apoyo estadounidense a la independencia cubana, desembocaron en la guerra hispano‑americana de 1898.
Resultados de la victoria estadounidense
El triunfo de EE. UU. tuvo dos consecuencias fundamentales:
a) Expansión territorial: España cedió a Estados Unidos sus últimas colonias ultramarinas, entre ellas Cuba, Puerto Rico, Guam y Filipinas.
b) Emergencia como potencia imperial: Con estas adquisiciones, Estados Unidos se consolidó como una potencia mundial con presencia global.
El conflicto concluyó con el Tratado de París (1898), que formalizó la cesión de los territorios y marcó el inicio de una nueva era de intervención estadounidense en el extranjero.