El tránsito de los esclavos a través del Atlántico, conocido como el Paso Medio, estuvo marcado por condiciones extremadamente inhumanas y mortales.
1. Sobrepoblación
Los barcos de esclavos estaban abarrotados; cientos de personas eran confinadas en espacios estrechos bajo cubierta, a menudo encadenadas y sin posibilidad de recostarse o moverse libremente.
2. Falta de higiene
La falta de ventilación y de instalaciones sanitarias convertía la cubierta en un caldo de cultivo de enfermedades. Los esclavos vivían entre sus propios excrementos, lo que provocaba brotes de infecciones.
3. Raciones insuficientes
Se les suministraba comida y agua en cantidades mínimas, a menudo en mal estado o contaminadas, lo que provocaba desnutrición y deshidratación.
4. Abuso físico
La tripulación imponía castigos brutales: golpes, azotes y torturas eran habituales ante cualquier señal de resistencia.
5. Abuso sexual
Muchas mujeres esclavas eran víctimas de agresiones sexuales por parte de la tripulación, sin posibilidad de defensa ni justicia.
6. Alta mortalidad
Se estima que entre el 15 % y el 20 % de los esclavos morían durante el viaje, víctimas de las condiciones descritas.
7. Trauma psicológico
Ser arrancados de sus hogares, familias y comunidades, y soportar sufrimientos indescriptibles, dejó secuelas psicológicas profundas.
Estas condiciones atroces formaban parte deliberada del comercio transatlántico de esclavos, cuyo objetivo era quebrantar el espíritu humano y reducir a los esclavos a meras mercancías.