En el último siglo, la política comercial internacional de EE. UU. ha experimentado cambios profundos, reflejando la evolución de la economía mundial, las prioridades domésticas y consideraciones geopolíticas.
1. Reducción progresiva de aranceles
Hasta principios del siglo XX, EE. UU. mantenía una política muy proteccionista, con aranceles elevados. A partir de la década de 1900 comenzó una tendencia gradual de disminución arancelaria, impulsada por la creencia de que el libre comercio fomentaría el crecimiento económico y beneficiaría a los consumidores. Los recortes más significativos se produjeron en la década de 1930, con la Ley de Acuerdos Comerciales Recíprocos, y después de la Segunda Guerra Mundial, con la creación del Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT) y sus sucesivas rondas de negociaciones multilaterales.
2. Auge de los acuerdos de libre comercio (FTAs)
En las últimas décadas EE. UU. ha pasado de centrarse en acuerdos multilaterales a negociar tratados bilaterales y regionales. Los FTAs buscan eliminar o reducir aranceles y otras barreras, e incluyen disposiciones sobre inversión, propiedad intelectual y otros temas comerciales. Entre los más relevantes están el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), el Acuerdo de Libre Comercio República Dominicana‑Centroamérica (CAFTA‑DR) y el Acuerdo de Libre Comercio entre EE. UU. y Corea (KORUS FTA).
3. Expansión de la Autoridad de Promoción Comercial (TPA)
Conocida como “fast‑track”, la Autoridad de Promoción Comercial permite al presidente negociar acuerdos y presentarlos al Congreso para su ratificación sin riesgo de enmiendas. Creada en la década de 1970 y renovada periódicamente, la TPA facilita negociaciones más fluidas y brinda a los socios comerciales la seguridad de que los acuerdos no serán modificados sustancialmente durante el proceso legislativo.
4. Globalización y aumento del comercio
EE. UU. ha jugado un papel central en la promoción de la globalización, lo que ha provocado una expansión notable de exportaciones e importaciones. El comercio como porcentaje del PIB ha crecido de forma sostenida, y las cadenas de suministro se han vuelto cada vez más interconectadas, con muchas empresas estadounidenses dependiendo de la producción y el aprovisionamiento internacional.
5. Disputas comerciales y medidas proteccionistas
A pesar de la tendencia general hacia la apertura, EE. UU. ha recurrido en ocasiones a medidas proteccionistas. Ejemplos recientes incluyen los aranceles a acero y aluminio impuestos durante la administración Trump, así como la aplicación de remedios comerciales como derechos antidumping y compensatorios para contrarrestar prácticas desleales.
En conjunto, la política comercial de EE. UU. ha evolucionado hacia una mayor apertura, con énfasis en la reducción arancelaria, la firma de FTAs y la promoción de la globalización, aunque no ha desaparecido el uso de herramientas proteccionistas en contextos de disputa.