Mundos de la cosmología nórdica
En la mitología escandinava se describen tradicionalmente nueve reinos interconectados, cada uno habitado por seres distintos y con características propias.
- Asgard: la morada de los dioses Æsir, centro del poder divino.
- Vanaheim: dominio de los Vanir, dioses vinculados a la fertilidad y la prosperidad.
- Alfheim: reino de los elfos de luz, guardianes de la belleza y la magia.
- Midgard: el mundo de los humanos, situado entre los cielos y la tierra.
- Jötunheim: territorio de los gigantes (jotuns), seres de gran fuerza y a menudo antagonistas de los dioses.
- Svartálfheim: hogar de los enanos (dvergar), artesanos expertos en forjar objetos mágicos.
- Niflheim: reino de hielo, niebla y oscuridad, asociado al frío y a la muerte.
- Múspelheim: dominio del fuego y del calor, habitado por seres de llamas y energía.
- Nidavellir: otro nombre para el reino de los enanos, a veces considerado idéntico a Svartálfheim.
Estos nueve mundos están unidos por el árbol cósmico Yggdrasil, que sirve como eje central de la creación nórdica.