Tras el fin de la Primera Guerra Mundial, el mapa político de Europa y Oriente Medio se transformó drásticamente. Muchos estados vieron alterado su territorio y, con ello, su nombre oficial. A continuación, se presentan los principales casos.
Rusia
Tras la Revolución de 1917, el Imperio Ruso pasó a llamarse República Socialista Federada Soviética de Rusia (RSFSR). Este territorio sería la base de la Unión Soviética, que perduró hasta 1991.
Alemania
El Imperio Alemán fue sustituido por la República de Weimar, nombrada así por la ciudad donde se redactó su constitución.
Imperio Austrohúngaro
El colapso del imperio dio origen a varios estados independientes: Austria, Hungría, Checoslovaquia y Yugoslavia, entre otros.
Checoslovaquia
Fundada en 1918, esta nueva nación agrupó Bohemia, Moravia, Eslovaquia y la Rusia de los Cárpatos, todas ellas territorios del antiguo Imperio Austrohúngaro.
Yugoslavia
Otro estado surgido tras la guerra, combinó regiones del desmembrado Imperio Austrohúngaro con el Reino de Serbia.
Polonia
Recobró su independencia después de más de un siglo de particiones entre Rusia, Prusia y Austria.
Finlandia
Declaró su independencia de Rusia en 1917 y fue reconocida oficialmente tras el conflicto mundial.
Estonia, Letonia y Lituania
Los tres países bálticos lograron la independencia del Imperio Ruso al concluir la Gran Guerra.
Imperio Otomano
Desmantelado después de la guerra, dio paso a la República de Turquía y a varios mandatos bajo control europeo en Oriente Medio.
Egipto
Tras estar bajo dominio británico durante la guerra, obtuvo su independencia formal en 1922.