Contexto de las reparaciones de guerra
Tras la victoria de los Aliados en la Primera Guerra Mundial, se impusieron reparaciones a Alemania y a sus aliados. El Tratado de Versalles estableció que Alemania debía abonar una cuantía significativa durante un período de 30 años.
Estas obligaciones representaron una carga pesada para la economía alemana, agravando la crisis económica que vivía el país y creando un caldo de cultivo para la aparición del Partido Nazi.
Las reparaciones fueron consideradas satisfechas en 1933, cuando el gobierno alemán dejó de efectuar los pagos.