La primera transmisión de televisión del mundo se realizó en Londres, Reino Unido, el 30 de septiembre de 1925, desde la tienda por departamentos Selfridge's, ubicada en Oxford Street.
La emisión fue organizada por la BBC (British Broadcasting Corporation) y llegó a unas decenas de televisores especialmente construidos, situados a pocos kilómetros del local.
El programa incluyó actuaciones en vivo de música y baile, además de una demostración de la novedosa tecnología.