Sistema Continental
Entre 1806 y 1812, Napoleón impuso el Sistema Continental con el objetivo de debilitar la economía británica al prohibir cualquier intercambio comercial con el Reino Unido y sus colonias.
Francia y sus aliados debían negar la entrada a sus puertos de toda mercancía proveniente de Gran Bretaña, intentando destruir la supremacía naval británica y forzar su sumisión.
Motivos del fracaso
El poder naval británico le permitió bloquear los principales puertos comerciales de Europa y utilizar el mar Báltico como vía alternativa para el comercio, evitando la dependencia de Francia.
1. Contrabando generalizado: la prohibición fue difícil de aplicar y surgieron redes de contrabando que mantenían el flujo de bienes.
2. Derrota en Rusia (1812): la desastrosa retirada debilitó el control napoleónico, acelerando el colapso del Sistema Continental y, posteriormente, del propio Imperio.
El sistema se desintegró por completo tras la derrota final de Napoleón en Waterloo (1815).