Establecimiento del Estado de Israel
El 14 de mayo de 1948, David Ben‑Gurion, jefe de la Agencia Judía, proclamó la independencia del Estado de Israel, justo cuando finalizaba el Mandato británico sobre Palestina. Esa declaración marcó el nacimiento oficial del Israel moderno.
Guerra árabe‑israelí de 1948
Inmediatamente después, Egipto, Jordania, Siria y Líbano invadieron el nuevo país, desatando la guerra árabe‑israelí (1948‑1949). El conflicto terminó con armisticios que ampliaron el territorio israelí más allá del plan de partición de la ONU.
Éxodo palestino
Durante y tras la guerra, cientos de miles de palestinos abandonaron o fueron expulsados de sus hogares, un proceso conocido como la Nakba, “catástrofe”. Ese éxodo generó una población de refugiados que sigue sin solución definitiva.
Reconocimiento internacional
Israel obtuvo reconocimiento diplomático de varios países; Estados Unidos fue uno de los primeros. En 1949 se convirtió en miembro pleno de las Naciones Unidas.
Jerusalén como capital
En 1949 Israel declaró a Jerusalén como su capital, aunque la comunidad internacional no aceptó esa decisión hasta después de la Guerra de los Seis Días (1967), cuando tomó el control de Jerusalén Este. El estatus de la ciudad sigue siendo un tema controvertido.
Inicio del conflicto israelí‑palestino
La fundación de Israel y el desplazamiento palestino dieron origen al conflicto que perdura hasta hoy, con múltiples intentos de paz y profundas dimensiones históricas, políticas y religiosas.