La bisexualidad no es algo que alguien "elija" o "adquiera"; es una orientación sexual en la que la persona siente atracción romántica y/o sexual tanto hacia hombres como hacia mujeres.
No existe evidencia que señale una causa única —genética, ambiental o de otro tipo— que explique por completo por qué alguien es bisexual. En cambio, la mayoría de los expertos coinciden en que la orientación sexual surge de una interacción compleja entre factores biológicos, psicológicos y sociales.
Esto significa que la bisexualidad, al igual que otras orientaciones, es el resultado de una combinación de influencias que varían de una persona a otra. Lo importante es reconocerla como una expresión legítima de la diversidad humana.