La Segunda Guerra Mundial fue moldeada por decisiones y acciones de varios líderes cuyas políticas cambiaron el rumbo del conflicto y del mundo posterior.
Adolf Hitler
Como canciller y Führer de la Alemania nazi, Hitler fue el artífice del estallido de la guerra mediante su política expansionista y su ideología racista. Dirigió el Holocausto, responsable del genocidio de seis millones de judíos y de millones de víctimas civiles y militares.
Winston Churchill
Primer ministro del Reino Unido, Churchill inspiró a la nación a resistir la invasión nazi, manteniendo la moral británica en los momentos más oscuros. Su estrecha colaboración con Franklin D. Roosevelt y Joseph Stalin consolidó la alianza aliada que derrotó al Eje.
Franklin D. Roosevelt
Presidente de los Estados Unidos, Roosevelt sacó al país de la Gran Depresión y lo convirtió en la principal potencia industrial y militar del esfuerzo bélico. Su visión estratégica y la ayuda a través del programa de suministro de armas (Lend‑Lease) fueron decisivas para los Aliados.
Joseph Stalin
Líder de la Unión Soviética, Stalin dirigió la enorme movilización de recursos y tropas que permitió la victoria en el Frente Oriental, soportando enormes pérdidas humanas. Tras la guerra, consolidó un régimen comunista que perduró durante décadas.
Hideki Tōjō
Primer ministro de Japón, Tōjō llevó a su país a la guerra contra los Aliados, impulsando la expansión militar en Asia y el Pacífico. Tras la derrota, fue juzgado y ejecutado por crímenes de guerra.
Estos personajes, entre muchos otros, influyeron de manera decisiva en el desarrollo y desenlace de la Segunda Guerra Mundial, dejando huellas que aún marcan la historia contemporánea.