Los primeros habitantes
Las primeras pruebas de ocupación humana en Nueva Zelanda se remontan al siglo XIII, cuando los maoríes llegaron en grandes canoas y establecieron diversas iwi (tribus) a lo largo del archipiélago.
Los contactos europeos
El primer europeo en avistar la costa occidental fue el holandés Abel Tasman en 1642. En los siglos siguientes, exploradores, comerciantes y misioneros europeos visitaron la zona.
En 1769, el capitán británico James Cook cartografió detalladamente las costas neozelandesas, lo que abrió la puerta a la colonización.
Colonización y el Tratado de Waitangi
A principios del siglo XIX llegaron en número creciente colonos británicos. El 6 de febrero de 1840 se firmó el Tratado de Waitangi, que reconoció la soberanía británica y estableció las bases legales del país.
Desarrollo del siglo XIX
El descubrimiento de oro en la década de 1860 provocó una explosión demográfica y la fundación de numerosas ciudades y pueblos.
Autonomía y plena independencia
En 1907 Nueva Zelanda se convirtió en un dominio autónomo dentro del Imperio Británico y, en 1947, obtuvo su independencia total.
Durante el siglo XX el país experimentó profundas transformaciones políticas, sociales y culturales, consolidando un Estado de bienestar y una sociedad multicultural.
Nuevo milenio
En las últimas décadas Nueva Zelanda se ha consolidado como una nación moderna y próspera, con un fuerte compromiso con el desarrollo sostenible, la conservación ambiental y la participación activa en asuntos internacionales.