Historia de Sudamérica

Cómo la endogamia generó la famosa mandíbula Habsburgo

Un análisis de 66 retratos de la dinastía Habsburgo, realizado por genetistas y cirujanos maxilofaciales, ha demostrado una relación directa entre la consanguinidad practicada durante más de dos siglos y la aparición de deformidades faciales como la prognatismo mandibular y la deficiencia maxilar.

El caso emblemático: Carlos II "El Hechizado"

El típico "mandíbula Habsburgo" se intensificó por el intenso cruzamiento de parentescos dentro de la familia durante casi 200 años.

El último rey español de la casa, Carlos II, falleció sin descendencia tras una vida marcada por enfermedades y anomalías congénitas. Un embajador francés lo describió como "de aspecto enfermizo, frente estrecha, mirada vacilante, labio caído, cuerpo desproporcionado y gestos torpes". En su rostro se reunían todas las deformaciones características: nariz prominente con punta que se superpone al labio inferior y una mandíbula marcadamente prognata.

Cómo la endogamia generó la famosa mandíbula Habsburgo

Método de la investigación

El equipo, encabezado por los genetistas Román Vilas y Gonzalo Álvarez (Universidad de Santiago de Compostela) y por diez cirujanos maxilofaciales liderados por Florencio Monje, analizó retratos conservados en museos como el Prado y el Kunsthistorisches Museum de Viena (que aportaron el 70 % de las imágenes estudiadas). A partir de los retratos se identificaron once rasgos de deficiencia maxilar y siete de prognatismo mandibular.

Árbol genealógico

Se calculó el coeficiente de consanguinidad a partir de un árbol familiar que incluye más de 6 000 individuos y 20 generaciones. Por ejemplo, Felipe el Hermoso presentaba un coeficiente de 0,025, mientras que Carlos II alcanzó 0,25, lo que indica que el 25 % de su material genético estaba repetido.

Resultados principales

Los análisis revelaron una correlación clara: a mayor grado de consanguinidad, mayor severidad del prognatismo mandibular y, en menor medida, de la deficiencia maxilar.

Entre los retratos estudiados destacan:

  • María de Borgoña (esposa de Maximiliano I): menos signos de deformidad.
  • Felipe el Hermoso: coeficiente de consanguinidad 0,025.
  • Juana de Castilla y María de Austria: mayor grado de deficiencia maxilar.
  • Felipe IV: el monarca con el mayor prognatismo según el estudio.
Cómo la endogamia generó la famosa mandíbula Habsburgo

Conclusiones

Los autores concluyen que, aunque el mecanismo exacto aún es incierto, la endogamia incrementó la probabilidad de que los descendientes heredaran alelos recesivos responsables de la "mandíbula Habsburgo", reduciendo la aptitud genética de la familia. La estrategia de asegurar el poder mediante matrimonios internos, sin duda, aceleró la desaparición de la dinastía.

Fuente: estudio conjunto de la Universidad de Santiago de Compostela y la Sociedad Española de Cirugía Oral y Maxilofacial.

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