La Segunda Revolución Industrial, también conocida como Revolución Tecnológica, se caracterizó por avances extraordinarios en tecnología e infraestructura.
Innovaciones clave
Entre sus aportes más importantes se encuentran las técnicas de producción en masa, la generalización de la electricidad, el motor de combustión interna y el desarrollo de las telecomunicaciones.
Nuevas industrias
Esta etapa propició el surgimiento de sectores como el acero, la química, la eléctrica y la automotriz, y estimuló la investigación científica, integrando la tecnología al tejido social y transformando la vida cotidiana.