Antes del 11 de septiembre, varias deficiencias impidieron que el FBI y la CIA detectaran y evitaran los ataques al World Trade Center. A continuación, se describen los principales errores y omisiones.
Falta de intercambio de información
Los dos organismos no compartieron de manera eficaz los datos que poseían, lo que provocó oportunidades perdidas para conectar pistas y anticipar la amenaza.
Capacidades analíticas insuficientes
La comunidad de inteligencia tuvo dificultades para analizar e interpretar la información disponible, lo que llevó a subestimar la importancia de advertencias y señales de posibles ataques.
Enfoque excesivo en amenazas tradicionales
El FBI y la CIA centraron sus recursos en riesgos clásicos, como el espionaje soviético y el terrorismo de grupos ya conocidos como Al‑Qaeda, descuidando la creciente amenaza del terrorismo doméstico.
Interferencia política
Se alegó que consideraciones políticas influyeron en las evaluaciones de inteligencia, minimizando la gravedad del riesgo terrorista antes de los hechos.
Limitaciones de recursos
Ambas agencias enfrentaban restricciones presupuestarias y prioridades competidoras, lo que dificultó la recolección y el análisis exhaustivo de información sobre posibles amenazas.
Estas fallas combinadas contribuyeron a la imposibilidad de prevenir los atentados del 11‑S.