Esta afirmación es incorrecta. La razón por la que Rusia no recibió invitación a la Conferencia Naval de Washington (1921‑1922) no fue la ausencia de una armada, sino la falta de reconocimiento del gobierno bolchevique por parte de los Estados Unidos.
En aquel momento, EE. UU. mantenía una política de no reconocer oficialmente a la Unión Soviética recién establecida, lo que implicaba la exclusión de sus representantes de cualquier negociación internacional de alto nivel, incluida la cumbre naval.
Por lo tanto, la ausencia de Rusia en la conferencia se debió a consideraciones diplomáticas y políticas, no a limitaciones militares.