El movimiento por el sufragio femenino en EE. UU. se desarrolló durante varias décadas y contó con el apoyo o la indiferencia de distintos presidentes. A continuación se presentan los mandatarios más relevantes en cada etapa clave.
Grover Cleveland (1885‑1889, 1893‑1897)
En su primer mandato, Cleveland recibió presión de las sufragistas, pues se presentaron varios proyectos de enmienda a favor del voto femenino en el Congreso. No tomó una posición clara ni apoyó ni se opuso activamente al movimiento.
William McKinley (1897‑1901)
McKinley mostró una postura ambivalente. Expresó simpatía por la causa, pero no la defendió de forma activa durante su presidencia.
Theodore Roosevelt (1901‑1909)
Roosevelt fue un defensor abierto del sufragio femenino. Pronunció discursos a favor del movimiento y colaboró con las sufragistas para impulsar su agenda.
Woodrow Wilson (1913‑1921)
Al principio Wilson mantuvo opiniones divididas, pero con el tiempo cambió de posición y apoyó la causa. En 1918 respaldó públicamente el voto femenino, lo que resultó decisivo para la ratificación de la 19ª Enmienda.
Warren G. Harding (1921‑1923)
Harding apoyó el sufragio femenino y firmó la Ley Sheppard‑Towner de 1921, que destinó fondos federales a la atención prenatal y materna.
El éxito del sufragio femenino no solo dependió del respaldo presidencial; fue el resultado del incansable trabajo de sufragistas, organizaciones y ciudadanos que lucharon por la igualdad de género y el derecho al voto.