Derechos que atrajeron a los inmigrantes a EE. UU.
Libertad religiosa
Muchos llegaron escapando de la persecución religiosa en sus países de origen. Así lo demostraron los puritanos, que fundaron la colonia de la Bahía de Massachusetts en 1630, y los cuáqueros, que establecieron la colonia de Pensilvania en 1681.
Libertad de expresión y reunión
La Primera Enmienda de la Constitución (1791) garantiza la libertad de expresión, de prensa, de reunión y de petición. Este marco legal resultó muy atractivo para quienes provenían de naciones donde esas libertades estaban restringidas.
Derecho a portar armas
La Segunda Enmienda (1791) protege el derecho a poseer y portar armas, una garantía importante para quienes deseaban defenderse a sí mismos y a sus familias.
Derecho al voto
El sufragio se amplió progresivamente; a finales del siglo XIX, todos los hombres blancos mayores de 21 años tenían derecho a votar. Este avance democrático convirtió a EE. UU. en un destino aún más atractivo para los inmigrantes.
Búsqueda de la felicidad
La Declaración de Independencia (1776) proclamó que todos los individuos tienen derecho a "la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad". Esa poderosa afirmación inspiró a personas de todo el mundo a soñar con una vida mejor en América.