En la década de 1930, las mujeres estadounidenses lograron avances importantes, pero aún enfrentaban restricciones significativas y una lucha constante por la igualdad de género.
Derecho al voto
Con la ratificación de la Enmienda 19 en 1920, las mujeres obtuvieron el derecho al voto. No obstante, en el Sur persiguieron tácticas de supresión electoral que limitaban la participación, sobre todo de mujeres afroamericanas y de otras minorías.
Empleo
La Gran Depresión (iniciada en 1929) afectó de forma desproporcionada a las trabajadoras. Muchas perdieron sus puestos y, las que mantuvieron empleo, recibían salarios más bajos y tenían escasas oportunidades de ascenso. Sin embargo, sectores como la oficina y los servicios vieron un aumento de la contratación femenina.
Derechos laborales
Las mujeres comenzaron a organizarse para exigir mejores condiciones y la igualdad salarial. La Ley Nacional de Relaciones Laborales de 1935 (NLRA) garantizó el derecho a formar sindicatos y a negociar colectivamente, incluyendo a las trabajadoras. Aún así, enfrentaron barreras para acceder a puestos de liderazgo sindical y la brecha salarial persistía.
Oportunidades económicas
Las oportunidades económicas seguían limitadas. Las mujeres estaban subrepresentadas en cargos profesionales y gerenciales, concentrándose en empleos de bajo pago. La discriminación en contratación, salarios y promociones era generalizada.
Educación
Los años 30 registraron un notable aumento de mujeres en universidades y colegios. Cada vez más accedían a carreras como derecho y medicina. Aun así, los estereotipos de género y la discriminación seguían restringiendo sus opciones académicas y profesionales.
Actitudes sociales y culturales
Persistían los roles tradicionales: la mujer era vista mayormente como esposa y madre, responsable del hogar y la crianza. La idea de "esferas separadas" para hombres y mujeres limitaba su participación en la vida pública y en la toma de decisiones.
Derechos reproductivos
El acceso a la anticoncepción y a la salud reproductiva era escaso. En varios estados el control de la natalidad estaba prohibido o era difícil de conseguir, y el aborto estaba prácticamente criminalizado.
Derechos legales
Legalmente, las mujeres tenían menos derechos que los hombres. En el matrimonio y el divorcio, sus derechos eran limitados y la propiedad solía quedar bajo la autoridad del esposo. La condición legal de la mujer a menudo dependía de su estado civil, restringiendo su autonomía.
Activismo y organizaciones
A pesar de los obstáculos, la década de 1930 fue una época de activismo creciente. Grupos como el National Woman's Party y el National Consumers League impulsaron campañas por la igualdad salarial, el derecho al voto pleno y mejores condiciones laborales, sentando bases para los movimientos feministas posteriores.