1789‑1870
El derecho al voto estaba restringido a ciudadanos blancos varones que cumplían requisitos de propiedad o pago de impuestos. Esta limitación excluía a mujeres, afroamericanos, nativos americanos y otros grupos marginados.
1870‑1920
La Enmienda XV (1870) concedió el voto a los hombres negros. Además, varios estados comenzaron a permitir que las mujeres votaran en elecciones locales.
1920‑1965
La Enmienda XIX (1920) garantizó el derecho al voto a las mujeres a nivel nacional. Sin embargo, prácticas discriminatorias raciales —como los impuestos al voto y los exámenes de alfabetización— siguieron obstaculizando el ejercicio pleno del voto para las minorías, sobre todo los afroamericanos, en gran parte del Sur.
1965‑presente
La Ley de Derechos de Voto de 1965 buscó eliminar las disparidades raciales en la votación. Eliminó obstáculos como los impuestos al voto y estableció supervisión federal para el registro de electores en zonas con historial de discriminación. Enmiendas y reautorizaciones posteriores han reforzado y protegido la ley para las generaciones futuras.
Tendencia general
Estos hitos demuestran una evolución constante y gradual hacia la ampliación de los derechos electorales de los grupos históricamente marginados, ampliando el voto según raza y sexo. No obstante, a pesar de los avances, persisten desafíos para garantizar una participación equitativa, lo que subraya que la construcción de un sistema democrático inclusivo en EE. UU. es un proceso continuo.