Periodo Formativo Inferior
LOWER FORMATIVE
El periodo Formativo de la zona andina central, conocido como Formativo Andino, constituye la primera fase de las grandes culturas autónomas de la región. Aparecen las primeras cerámicas en la cuenca del Ucayalí (culturas Tutishcainyo 1 y 2) y la fase Wairajirca de la cultura Kotosh en la sierra, así como en la costa en el extenso sitio de Las Haldas, cerca de Casma, alrededor de 1800 a.C., y en la región limeña de Ancón en 1600 a.C. El periodo finaliza con la desintegración del centro ceremonial de Chavín de Huantar.
Entre los logros más destacados se encuentran la orfebrería, la hidráulica, la mejora de técnicas agrícolas, la expansión religiosa y la exaltación del arte textil. El Formativo abarca aproximadamente quince siglos, entre 1700 y 200 a.C. (según fechas calibradas de C‑14).
Chronología del Formativo
Desde la década de 1960 coexisten dos sistemas cronológicos principales. El primero, popularizado por Luis G. Lumbreras, presenta al Formativo como una fase evolutiva que precede a la etapa Clásica, siguiendo la nomenclatura usada en Mesoamérica. En Perú se sitúa entre el Periodo Arcaico y los Desarrollos Regionales.
El segundo esquema, propuesto por John H. Rowe, divide la cronología peruana en periodos (Inicial, Intermedio Temprano, Intermedio Tardío) y horizontes (Temprano, Medio, Tardío). En este modelo, el Formativo equivale al Periodo Inicial y al Horizonte Temprano.
Etapas del Formativo
- Formativo Inferior (también llamado Formativo Inicial o Pre‑Chavín): incluye expresiones previas a Chavín como Pacopampa, Kuntur Wasi, Kotosh‑Wairajirca, Sechín Alto, entre otras. Aparecen la cerámica y la orfebrería.
- Formativo Medio (Formativo de Síntesis): época de máximo desarrollo de la cultura Chavín, con su centro principal en Chavín de Huantar. Se destacan la cerámica monocroma y la escultura lítica.
- Formativo Superior (Formativo Final o Transicional): la influencia de Chavín de Huantar alcanza su apogeo y, tras unos siglos, da paso a la aparición de nuevos centros ceremoniales independientes, marcando la transición al Periodo Intermedio Temprano.
Enfoques sobre la economía del Formativo
Julio César Tello sostiene que la civilización andina se basó en la explotación de recursos minerales, vegetales y animales, mediante la minería, la talla de piedra, la agricultura y la domesticación de animales. Para Tello, la población andina era esencialmente agrícola; las demás actividades (ganadería, manufactura) eran secundarias y dependían del éxito de la agricultura.
Ubicación del sitio arqueológico de Sechín
Se encuentra en el departamento de Ancash, provincia de Casma, a 5 km de la ciudad de Casma, en la ladera norte del Cerro Laguna, a 90 m sobre el nivel del mar.
Contexto histórico
En 1919, el arqueólogo peruano Julio C. Tello, considerado el padre de la arqueología del Perú, visitó la hacienda Tabón en el valle de Casma, donde el doctor chileno Nicolás Sierra Alta había reunido una valiosa colección de objetos prehispánicos. Tello quedó tan impresionado que gran parte de la colección fue donada al Museo de Arqueología de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Tras la muerte de Sierra Alta, la colección pasó a manos de Juan I. Reyna.
Economía de los habitantes de Sechín
Se dedicaban a la agricultura, la ganadería y la artesanía. Estudios recientes demuestran que el maíz estaba presente en la región desde al menos 6000 a.C., y que las variedades locales provienen de una domesticación independiente, no de México como se creía.
Investigaciones arqueológicas
Julio C. Tello y su equipo descubrieron más de 100 motivos tallados en piedra en el templo de Sechín. El 1 de julio de 1937 se oficializó el nombre “Templo Cerro Sechín” gracias a la “Expedición Marañón”, patrocinada por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y apoyada por el Instituto de Investigaciones Andinas y Nelson A. Rockefeller.
Otros investigadores, como Federico Kauffmann, interpretan las numerosas representaciones de cabezas decapitadas como evidencia de sacrificios humanos; mientras que el arqueólogo Jiménez Borja las ve como una escena de batalla con vencedores y vencidos.
Arquitectura del complejo de Cerro Sechín
El conjunto arquitectónico consta de siete edificios que forman un templo‑palacio de 400 ha y 35 m de altura. Seis de los edificios están construidos con piedra y mortero de barro; el séptimo combina adobe cónico con barro.
El templo principal es una estructura cuadrangular de 51 m de lado, rodeada por una muralla con piedras grabadas. En su interior hay varias salas de adobe con paredes pintadas de colores vivos y representaciones de figuras mitológicas.
Más de 300 relieves grabados adornan los muros, mostrando guerras sangrientas, guerreros, cuerpos mutilados, brazos y piernas cortados, y cabezas decapitadas. No aparecen dioses ni criaturas míticas, solo humanos.
Monolitos grabados
En Sechín Bajo se encuentran estelas con escenas violentas: cabezas decapitadas, brazos y piernas mutilados. Según Lorenzo Samaniego, los bajorrelieves forman una doble procesión que parte de un pórtico sur y termina en el pórtico norte, intercalando figuras de guerreros‑sacerdotes y restos humanos como si estuvieran esparcidos en el suelo.
Los guerreros‑sacerdotes se representan de perfil en cabeza, piernas y brazos, mientras que el tronco y la pelvis se dibujan de frente. Visten taparrabos y sombreros trapezoidales; algunos llevan un cetro con una extraña uña larga en el pulgar.
Relieve de barro y el culto al mar
El arqueólogo Henning Bischof interpreta un relieve de barro como una representación de un rito de sacrificio humano ligado al mar, destinado a asegurar lluvias y cosechas. La escena muestra a un sacerdote que cae al acantilado, su sangre se mezcla con el agua y los peces devoran su cuerpo, simbolizando la renovación de la vida.
Otros sitios formativos importantes
- Curayacu o San Bartolo (Sur)
- Hacha (Áncash)
- Marcavalle (Cusco)
- Pacopampa (Cajamarca)
- Chanapa (Cusco)
- Wichqana (Ayacucho)