Ubicación
Esta cultura se desarrolló en los valles de los ríos Chillón, Rímac y Lurín. Al norte alcanzó el valle del río Chancay, al sur el valle del Mala, al oeste limitó con el Océano Pacífico y al este con los primeros pies de la cordillera de los Andes, más allá de Santa Eulalia. Uno de sus investigadores más dedicados fue el arqueólogo Arturo Jiménez Borja.
Se postula que los limeños fueron de origen aymara, llegando a la costa central en una de las oleadas invasoras que ese pueblo realizó desde sus lugares de origen en Coquimbo (Chile) y Tucumán (Argentina). La invasión aymara debió producirse muy temprano, quizás al final de la época Chavín, pues a comienzos del periodo de esplendor (200 d.C.) los limeños ya estaban firmemente asentados en la costa central con una cultura propia, aunque con contactos con el Chavín.
El padre Villar Córdoba (1935), uno de los estudiosos más importantes del departamento de Lima, demostró filológicamente el origen aymara de la mayoría de los pobladores antiguos de la región limeña, a través del análisis etimológico de nombres de asentamientos como Cera Hualla (Carabayllo), Copa Cabana, Collique, Cajamarquilla, Lati, Huachipa, Maranca, Huadca Hualla, Chucuito, entre otros.
Organización política
No existe consenso sobre el tipo exacto de organización política de los limeños, pero se evidencia una fuerte diferenciación social reflejada en la jerarquía de los asentamientos: grupos de viviendas rurales, construcciones aisladas, centros medianos de dos o tres edificios, y grandes núcleos urbanos con varias pirámides, plazas, campos agrícolas y grupos habitacionales. Es probable que la sociedad limeña alcanzara un alto nivel de desarrollo con un gobierno estatal centralizado. Un gran asentamiento como Maranga, el sitio más extenso y complejo, habría controlado a los curacazgos menores del valle; dentro de este complejo, la Huaca San Marcos era el edificio más voluminoso y complejo.
Organización económica
Para garantizar el riego permanente de sus campos y el suministro de agua a la población, los limeños realizaron dos obras monumentales de ingeniería hidráulica en el valle del Rímac, aún en uso:
- Río Surco: canal de riego que lleva aguas del río Rímac desde Ate hasta Chorrillos, pasando por Santiago de Surco, Miraflores y Barranco.
- Canal Huatica: transporta aguas de La Victoria a Maranga.
Estas obras se ejecutaron en el último periodo, el llamado Maranga (500‑700 d.C.). Se presume que sequías del siglo VI y el aumento de lluvias por un fenómeno El Niño en el siglo VII fueron estímulos decisivos.
Expresiones culturales
A. Cerámica
La cerámica limeña es mayormente ceremonial, decorada con negro, blanco y rojo; en fases tardías aparecen el naranja y el gris. Predominan diseños geométricos abstractos, serpientes o peces con cabezas triangulares, bandas intercaladas y bordes dentados (estilo entrelazado). Los recipientes con borde plano y asas tipo puente son típicos.
Durante el periodo Playa Grande la cerámica era negra, roja y blanca; en el periodo Maranga se introdujo un fondo naranja con gris, además de los colores tradicionales.
1. Estilo blanco sobre rojo: decoración en blanco sobre fondo rojo natural; formas globulares con cuellos cortos, platos, cuencos y pequeñas jarras.
2. Estilo entrelazado: figuras estilizadas de peces o serpientes entrelazadas, con colores tricolores (blanco, rojo, negro) sobre fondo rojo.
3. Estilo Maranga: decoración con grecas, peces entrelazados, líneas cruzadas, triángulos, círculos y puntos blancos; colores tetracolores (rojo, blanco, negro y gris) sobre fondo naranja brillante. La fase final se conoce como estilo Nievería.
B. Arquitectura
La arquitectura limeña se caracteriza por grandes construcciones piramidales hechas con ladrillos pequeños de adobe (adobitos) y, en algunos casos, tierra compactada. Destacan sitios como Cerro Culebras (Chillón) con pinturas murales de seres fantásticos felinos y antropomorfos, y Maranga en el Rímac. En el periodo tardío aparecen asentamientos como Cajamarquilla, Catalina Huanca, Pucllana y otros.
La técnica constructiva consistía en levantar una base cuadrangular con adobitos, rellenar el interior con piedras y tierra, y superponer varios “cuartos rellenadores” para formar plataformas que, al apilarse, generaban la pirámide.
C. Costumbres funerarias
Los limeños enterraban los cuerpos en posición extendida (dorsal o ventral), rompiendo la tradición anterior de cuerpos flexionados. Los difuntos se colocaban sobre una cama de cañas, envueltos en telas simples y acompañados de vasijas y calabazas como ofrendas. Las tumbas ricas, como las de Playa Grande (Ancón), contenían loros, conchas Spondylus, cuarzo rosa, jade, turquesa, lapislázuli y obsidiana.
Se distinguen dos tipos de entierro:
- Común: cuerpo cubierto con una o dos capas, algunos utensilios domésticos, posición horizontal, a 1‑1,5 m de profundidad.
- Especial: cuerpo sobre una camilla de cañas; la posición varía según la fase: lateral (etapa "Blanco sobre rojo"), ventral ("Entrelazado") y dorsal ("Maranga"), a veces acompañada de otro individuo sacrificado.
D. Textiles
Los textiles eran otra actividad fundamental, elaborados con algodón y lana de camélidos. Las decoraciones replicaban las de la cerámica: peces, serpientes y líneas entrelazadas. En la era Maranga aparecen más colores (azul, gris, verde, marrón y varios tonos de rojo) y se introducen brocados y tejidos pintados, inéditos en la costa central.
E. Arte plumario
Consistía en fijar plumas de distintas colores (rojo, verde, negro, azul, amarillo) en diseños que embellecían mantos exclusivos para los dirigentes religiosos o políticos. Las plumas provenían de aves marinas, loros, guacamayos y especies de los valles interandinos, obtenidas mediante intercambios comerciales.
F. Iconografía
El motivo más frecuente es el entrelazado de serpientes geométricas. Otros diseños identificados son:
- El pulpo: figura de cabeza blanca, sin cuerpo, forma hexagonal‑trapezoidal, ojos redondos y seis apéndices (a veces serpientes), considerado un ser fantástico.
- La cara sonriente: rostro hexagonal con dos ojos, nariz y boca cuadrada dentada, a veces con apéndices serpenteantes; aparece en cerámica, textiles y murales como el de Cerro Culebras.
- El rombo: figura geométrica en forma de rombo rodeada de serpientes.
En el Lima tardío desaparecen estos motivos y predominan espirales y triángulos concéntricos, ejecutados con líneas coloreadas; la representación de serpientes se vuelve mediante diseños espirales.
G. Declive de la cultura Lima
Las construcciones limeñas excavadas fueron abandonadas durante el siglo VIII d.C. Las teorías apuntan a catástrofes naturales o invasiones, pero la evidencia sugiere un cierre organizado de espacios públicos, con relleno deliberado y sellado de accesos mediante muros de adobe, barro o piedra.
Es posible que el abandono estuviera ligado a rituales de muerte de los últimos residentes de los palacios de la fase Maranga. Paralelamente, la aparición de estilos provenientes de Tiwanaku y Nazca (Viñaque, Pachacámac y Atarco) y la adopción local del estilo Nievería coinciden con la pérdida de poder central.
Algunos miembros de la élite limeña podrían haber integrado grupos Wari y participado en la conquista del norte, mientras el santuario de Pachacámac ganaba importancia como centro de peregrinación.
Lectura: “Ruinas de Puruchuco”
El nombre exacto del monumento arqueológico conocido hoy como Puruchuco se ha perdido en la historia. Originalmente se le llamó Vista Alegre, por la hacienda donde se hallaba. El Dr. Jiménez Borja propuso el nombre indígena Puruchuco, que podría significar “sombrero emplumado”. Según crónicas de Cieza de León, los jóvenes indígenas usaban una diadema de plumas llamada así.
Estudios lingüísticos sugieren que “puru” significa plumas de ave y “chuco” sombrero o tocado. Otra hipótesis relaciona el término con “puca” (rojo) y “arucha/ruchu” (ají), aludiendo al cultivo de ají en la zona alta del valle del Rímac.