Factores económicos
Agricultura
El Sur dependía casi exclusivamente de la agricultura de plantación, cultivando algodón, tabaco y azúcar. Estas cosechas exigían mano de obra intensiva; la esclavitud resultaba más barata que el trabajo asalariado.
Industrialización
En el Norte la economía se diversificaba hacia la industria y la manufactura. La producción de bienes manufacturados no requería esclavos, lo que reducía la demanda de trabajo forzado en esa región.
Factores sociales y culturales
Actitudes racistas
Muchos blancos sureños sostenían ideas racistas que justificaban la esclavitud como una necesidad para mantener el orden social y la supremacía blanca.
Paternalismo
Se promovía la noción de que la esclavitud era una forma de “cuidado” paternalista, argumentando que los afroamericanos estaban mejor bajo la tutela de sus dueños que como individuos libres.
Vínculos familiares
Gran parte de la población esclava había nacido en las plantaciones, creando lazos familiares que dificultaban la fuga o la rebelión.
Factores políticos
Derechos de los estados
Los estados sureños defendían que el gobierno federal no tenía autoridad para interferir en sus asuntos internos, incluida la institución de la esclavitud.
Poder político
En los primeros años de la República, el Sur gozaba de una representación considerable en el Congreso, lo que le permitía bloquear iniciativas de abolición a nivel federal.
Compromisos y acuerdos
Acuerdos como el Compromiso de Misuri (1820) mantenían el equilibrio de poder al permitir la esclavitud en el Sur y prohibirla en los nuevos territorios occidentales, retrasando el conflicto abierto.
En conjunto, la combinación de intereses económicos agrícolas, la ideología racista y paternalista, y la defensa de los derechos estatales consolidó un sistema esclavista en el Sur que el Norte, con su economía industrial y su visión política diferente, no necesitaba.