El proceso mediante el cual los esclavos de segunda generación fueron despojados de costumbres y tradiciones africanas se conoce como aculturación. A continuación se enumeran los rasgos africanos que fueron perdiendo gradualmente:
1. Lengua
El uso de lenguas africanas disminuyó notablemente, ya que los esclavos fueron obligados a aprender y emplear el inglés de sus dueños.
2. Prácticas religiosas
Muchas creencias y rituales africanos fueron reprimidos; se impuso el cristianismo como única fe aceptable.
3. Estructura familiar
El tradicional sistema de familia extensa y la convivencia comunitaria se vieron alterados por la naturaleza de la esclavitud.
4. Expresiones culturales
La música, la danza y la narración oral africanas fueron desalentadas o prohibidas.
5. Costumbres sociales
Rituales y ceremonias propias de África fueron sustituidos por costumbres y prácticas europeas.
6. Conocimiento de la historia y la ascendencia africanas
Se negó a los esclavos el acceso a información sobre sus raíces y su patrimonio africano.
7. Sentido de identidad
La separación forzada de sus antecedentes culturales y étnicos provocó la pérdida de identidad y de vínculo con África.
8. Autonomía y autodeterminación
La esclavitud privó a los individuos de su autonomía, impidiendo la plena práctica y expresión de su cultura africana.
Aunque muchos de estos aspectos se perdieron, los esclavos de segunda generación lograron conservar y transmitir algunas tradiciones, costumbres y creencias que, con el tiempo, se convirtieron en pilares de la herencia cultural afro‑americana.