Antecedentes
Desde finales de los años 50, Estados Unidos ha impuesto una serie de sanciones económicas y ha apoyado intentos de derrocar al gobierno cubano, lo que ha profundizado la crisis en la isla.
Sanciones económicas y bloqueo comercial
Bloqueo comercial: En 1962 EE. UU. instauró un embargo total que prohibió casi todas las importaciones y exportaciones entre ambos países.
Congelación de activos: Los bienes de empresas y particulares estadounidenses en Cuba fueron congelados por el gobierno estadounidense.
Restricciones de viaje: Se limitaron los viajes entre EE. UU. y Cuba, dificultando la movilidad de cubanos y estadounidenses.
Intentos de intervención militar
Invasión de Bahía de Cochinos (1961): La CIA organizó una operación clandestina con exiliados cubanos entrenados y armados por EE. UU. para derrocar a Fidel Castro. La misión fracasó y la mayoría de los participantes fueron capturados o muertos.
Crisis de los misiles (1962): Cuando EE. UU. descubrió misiles soviéticos en Cuba, se desencadenó un tenso enfrentamiento que culminó en negociaciones diplomáticas que evitaron una guerra nuclear.
Consecuencias a largo plazo
Las sanciones y la hostilidad política han generado escasez de alimentos, medicinas y otros bienes esenciales, provocando dificultades económicas y sociales que persisten hasta hoy.