Interpretación de la frase
Al afirmar que los valientes hombres, vivos y muertos, que lucharon en Gettysburg lo han consagrado, Lincoln sostiene que sus sacrificios han convertido ese terreno en sagrado y digno de reverencia. Sugiere que el campo de batalla se ha transformado en un lugar consagrado por la sangre derramada. Esta noción de consagración tiene un matiz religioso y señala que el sacrificio de los soldados otorga al terreno una significación especial.