Contexto histórico
En la década de 1930 el cultivo del algodón se enfrentó a una serie de desafíos económicos y medioambientales que lo volvieron extremadamente difícil.
Gran Depresión
La Gran Depresión, iniciada en 1929, redujo drásticamente la demanda de productos de algodón. Con menos poder adquisitivo, los consumidores compraban menos ropa y otros artículos, lo que provocó una caída pronunciada de los precios del algodón y dificultó que los agricultores obtuvieran ganancias.
Sequías severas
Especialmente en el sur de Estados Unidos, donde se concentra la mayor parte del cultivo, las sequías prolongadas dañaron los cultivos, redujeron los rendimientos y profundizaron la crisis económica de los agricultores.
Infestación del gorgojo del algodón
El gorgojo del algodón, una plaga que se alimenta de los capullos, se propagó rápidamente en la década. Las pérdidas fueron considerables y los agricultores tuvieron que recurrir a pesticidas costosos y a nuevas prácticas agrícolas, lo que aumentó aún más sus gastos.
La combinación de estos factores provocó pobreza generalizada y grandes dificultades entre los productores y sus comunidades. Fue necesario que el gobierno interviniera mediante programas de asistencia, como la Ley de Ajuste Agrícola de 1933, para apoyar a los agricultores y estabilizar la industria del algodón.