Ninguna potencia extranjera apoyó directamente a los Estados Confederados durante la Guerra Civil estadounidense.
Sin embargo, varias naciones ejercieron una influencia política, económica y militar informal que benefició a la Confederación. Entre ellas se encuentran:
Reino Unido
Los comerciantes británicos suministraron armas, municiones y otros recursos esenciales a la Confederación a lo largo del conflicto. Además, buques confederados fueron comprados y tripulados por ciudadanos británicos, y la Marina confederada a menudo encontró refugio y apoyo en puertos y colonias británicas.
Francia
El emperador Napoleón III albergaba el deseo secreto de ver desintegrada a los Estados Unidos y, por ello, ofreció un considerable respaldo económico a la causa confederada. La Confederación esperó obtener apoyo militar francés, pero Francia se abstuvo para evitar repercusiones diplomáticas con EE. UU.
España
Funcionarios españoles en Cuba ayudaron a la Confederación permitiendo que algunos de sus comerciantes comerciaran con la isla, violando el bloqueo estadounidense. También ofrecieron refugio a barcos confederados y, en ocasiones, suministraron carbón y otros víveres en puertos cubanos.
Brasil
El emperador Pedro II mostró interés en adquirir algodón americano, y algunos oficiales navales brasileños proporcionaron carbón a buques confederados.