Durante el último período glaciar, conocido como la Edad de Hielo, el nivel del mar estaba mucho más bajo que en la actualidad. Como consecuencia, las aguas del Estrecho de Gibraltar eran considerablemente más someras y se expuso un puente terrestre que conectaba Europa y África, denominado "Puente de Gibraltar".
Profundidad estimada
Los estudios no pueden precisar con exactitud la profundidad del estrecho en esa época, pero las estimaciones más aceptadas sitúan la zona en apenas 20 a 30 metros de profundidad en los tramos más estrechos. Esta poca profundidad habría facilitado el paso de personas y animales entre los dos continentes.
Importancia biogeográfica
El puente terrestre ofreció una ruta crucial para la migración de especies. Plantas, mamíferos y otras formas de vida pudieron expandirse desde Europa hacia África y viceversa, modificando la distribución de la biodiversidad en ambos continentes.
Migración humana
Los primeros homínidos, incluidos los neandertales y, más tarde, los humanos anatómicamente modernos (Homo sapiens), aprovecharon este corredor natural para explorar y colonizar nuevas áreas. El cruce del Puente de Gibraltar facilitó el intercambio cultural y genético entre poblaciones separadas por el mar en tiempos posteriores.