1. Adquisición de Cuba y la Enmienda Platt
Tras la guerra hispano‑estadounidense de 1898, Estados Unidos tomó el control de Cuba, que hasta entonces había sido una colonia española.
Como condición para conceder la independencia cubana, Washington impuso la Enmienda Platt, que garantizaba la intervención estadounidense para proteger sus intereses económicos y estratégicos.
2. Intervenciones estadounidenses en los asuntos cubanos
EE.UU. intervino en varias ocasiones, destacando la segunda ocupación (1906‑1909), destinada a restablecer el orden y respaldar a un gobierno afín a Washington.
Durante la ocupación, la administración estadounidense influyó profundamente en el desarrollo político, económico y social de la isla.
3. Doctrina Monroe y Corolario Roosevelt
La Doctrina Monroe (1823) proclamó la supremacía estadounidense en el hemisferio y rechazó cualquier intervención europea.
El Corolario Roosevelt (1904) amplió esa política, autorizando a EE.UU. a intervenir en países latinoamericanos para proteger vidas, propiedades e intereses económicos estadounidenses.
4. Soberanía cubana y la política del Buen Vecino
Con el paso del tiempo, el sentimiento nacionalista cubano exigió mayor soberanía y menos influencia estadounidense.
La política del Buen Vecino, implementada por Franklin D. Roosevelt en la década de 1930, buscó mejorar las relaciones con América Latina y limitar la injerencia directa en los asuntos internos de los países.
5. Revolución de Castro y la Guerra Fría
La Revolución cubana de 1959, liderada por Fidel Castro y Ernesto “Che” Guevara, instauró un régimen comunista que tensionó las relaciones con EE.UU.
En el marco de la Guerra Fría, Washington temió la expansión del comunismo en la región, lo que derivó en políticas como el embargo económico, la invasión de Bahía de Cochinos y otras medidas de aislamiento.