Contexto histórico
Los funcionarios españoles temían que Estados Unidos intentara anexar territorios como California, Texas, Nuevo México y Florida, que entonces formaban parte del Imperio español.
Esta preocupación se intensificó por el creciente flujo de colonos estadounidenses que se establecían en esas regiones. Los españoles temían que, con el tiempo, los colonos pudieran ejercer presión militar o política para que EE. UU. tomara el control de esas áreas.