La dictadura militar en Brasil fue un régimen autoritario que se inició con el golpe militar del 31 de marzo de 1964, que depuso al presidente João Goulart.
El régimen militar se mantuvo durante 21 años (1964‑1985), imponiendo censura a la prensa, restringiendo los derechos políticos y persiguiendo a los opositores.
El golpe del 31 de marzo de 1964
El golpe buscó frenar el avance de las organizaciones populares del gobierno de João Goulart, a quien se acusaba de ser comunista.
El desencadenante fue la renuncia del presidente Jânio Quadros el 25 de agosto de 1961. El Congreso nombró provisionalmente al presidente de la Cámara, Ranieri Mazzilli, mientras el vicepresidente estaba de viaje a China.
Al iniciar el regreso de João Goulart, los ministros militares vetaron su toma de posesión, alegando que defendía ideas de izquierda.
Ese veto violó la Constitución y provocó protestas en varios sectores de la sociedad, que organizaron manifestaciones y huelgas.
Ante la amenaza de una guerra civil, se propuso la Enmienda Constitucional Nº 4, que estableció un régimen parlamentario.
Así, Goulart continuó como presidente pero con poderes limitados; aceptó la reducción de sus atribuciones esperando recuperarlas más adelante.
El Congreso aprobó la medida y Goulart asumió el 7 de septiembre de 1961. El diputado Tancredo Neves fue nombrado primer ministro.
El parlamentarismo duró hasta enero de 1963, cuando un plebiscito lo puso fin.
Gobierno de João Goulart
En 1964 Goulart propuso las "Reformas de Base" para transformar el país, anunciando:
- Expropiación de tierras;
- Nationalización de refinerías de petróleo;
- Reforma electoral que garantizara el voto a los analfabetos;
- Reforma universitaria, entre otras.
La inflación había alcanzado el 73,5 % en 1963. Goulart pedía una nueva Constitución que eliminara las "estructuras arcaicas" de la sociedad brasileña.
Contó con el apoyo de estudiantes universitarios, especialmente de la Unión Nacional de Estudiantes (UNE), y de comunistas que, pese a su ilegalidad, impulsaron la movilización popular.
Ante el creciente malestar, los opositores al gobierno aceleraron la planificación del golpe.
El 31 de marzo de 1964 Goulart fue depuesto por los militares y se refugió en Uruguay. Quienes intentaron resistir sufrieron una dura represión.
Para cubrir el vacío de poder, una junta militar tomó el control del país. El 9 de abril se promulgó el Acto Institucional Nº 1, que concedía al Congreso la facultad de elegir al nuevo presidente. Fue elegido el general Humberto de Alencar Castelo Branco, entonces Jefe del Estado Mayor del Ejército.
Ese fue solo el inicio de la intervención militar en la gestión política de Brasil.
Concentración del poder
Tras el golpe, el modelo político buscó fortalecer al ejecutivo. Se impusieron diecisiete actos institucionales y cerca de mil leyes excepcionales.
Con el Acto Institucional Nº 2 se disolvieron los partidos tradicionales y se instauró el bipartidismo:
- Alianza Nacional de Renovación (Arena), partidista del gobierno;
- Movimiento Democrático Brasileño (MDB), que aglutinaba a la oposición con limitaciones operativas.
El gobierno creó el Servicio Nacional de Información (SNI), encabezado por el general Golbery do Couto e Silva, para vigilar a cualquier sospechoso de conspirar contra el régimen, desde empresarios hasta estudiantes.
En materia económica, los militares buscaron recuperar la credibilidad ante el capital extranjero mediante:
- Contención de salarios y derechos laborales;
- Aumento de tarifas de servicios públicos;
- Restricción del crédito;
- Reducción del gasto público;
- Control de la inflación, que rondaba el 90 % anual.
Sin embargo, dentro de las fuerzas armadas surgieron tensiones. La facción más radical, conocida como la "línea dura", presionó a Castelo Branco para que no tolerara críticas y expulsara a los civiles de las decisiones políticas.
Estas diferencias internas influyeron en la elección del próximo presidente militar.
El 15 de marzo de 1967 asumió el general Artur da Costa e Silva, alineado con la corriente radical. Ese mismo año se aprobó la nueva Constitución de 1967.
Los actos institucionales de los gobiernos de Castelo Branco (1964‑1967) y Costa e Silva (1967‑1969) terminaron con el Estado de derecho y las instituciones democráticas.
Aunque el régimen reprimía, surgieron movimientos de resistencia. La Frente Amplia, liderada por el periodista Carlos Lacerda y el ex presidente Juscelino Kubitschek, se opuso al gobierno.
Resistencia de la sociedad
La población reaccionó contra la arbitrariedad del régimen. En 1965 se representó la obra "Liberdade, Liberdade" (Libertad, Libertad) de Millôr Fernandes y Flávio Rangel, una crítica abierta al gobierno militar.
Los festivales de música se convirtieron en escenarios de canciones de protesta.
La Iglesia Católica se dividió: sectores tradicionales apoyaban al gobierno, mientras que los progresistas denunciaban la doctrina de seguridad nacional.
Huelgas obreras exigían el fin de la compresión salarial y la libertad de organizar sindicatos; los estudiantes marchaban contra la falta de libertades políticas.
Frente al endurecimiento, algunos líderes de izquierda formaron grupos armados, como la Acción de Liberación Nacional (ALN) y el Movimiento Revolucionario 8 de Octubre (MR‑8).
En diciembre de 1968 el general Costa e Silva decretó el Acto Institucional Nº 5, que suspendió las actividades del Congreso y autorizó la persecución de opositores.
En agosto de 1969 el presidente Costa e Silva sufrió un derrame cerebral; el vicepresidente civil Pedro Aleixo asumió temporalmente.
En octubre de 1969 el Congreso eligió al general Emílio Garrastazu Médici (1969‑1974), ex jefe del SNI, como presidente. En enero de 1970 se aprobó un decreto‑ley que reforzó la censura previa a la prensa.
Para combatir a los grupos izquierdistas, el Ejército creó el Destacamento de Operaciones de Información – Centro de Operaciones de Defensa Interna (DOI‑CODI), que desmanteló organizaciones guerrilleras urbanas y rurales, provocando la muerte de decenas de militantes.
Crecimiento económico
Con el aparato represivo consolidado, Médici promovió la imagen de un Brasil en camino al desarrollo económico. La victoria en la Copa del Mundo de 1970 alimentó una atmósfera de euforia.
La pérdida de libertades políticas se compensó con una rápida modernización: se redujeron los costos de importación de petróleo, trigo y fertilizantes, y se impulsaron exportaciones de soja, minerales y frutas.
El sector de bienes duraderos – electrodomésticos, automóviles, camiones y autobuses – creció notablemente, al igual que la construcción.
En diez años se construyeron más de un millón de viviendas financiadas por el Banco Nacional de la Vivienda (BNH), lo que alimentó el mito del "milagro brasileño".
Vista aérea del conjunto habitacional General Dale Coutinho, construido con fondos del BNH en Santos, 1979.
En 1973 el "milagro" empezó a tambalearse por la crisis internacional del petróleo, que encareció las exportaciones.
El aumento de las tasas de interés internacionales encareció la deuda externa brasileña, obligando al gobierno a solicitar nuevos préstamos y profundizando el endeudamiento.
Redemocratización
El 15 de marzo de 1974 Médici fue reemplazado por el general Ernesto Geisel (1974‑1979), quien prometió reactivar el crecimiento económico y restaurar la democracia.
Se inició una apertura política lenta y controlada, que permitió el crecimiento de la oposición.
Geisel incrementó la participación estatal en la economía y continuó importantes proyectos de infraestructura: la Ferrovia del Acero en Minas Gerais, la central hidroeléctrica de Tucuruí y el proyecto de Carajás.
Brasil diversificó sus relaciones diplomáticas y comerciales para atraer nuevas inversiones.
En las elecciones de 1974 el MDB obtuvo una amplia victoria, pero Geisel limitó la propaganda electoral en los comicios de 1976.
En 1977, tras la negativa del MDB a aprobar una reforma constitucional, el Congreso fue cerrado y el mandato presidencial se extendió a seis años.
La presión de la oposición y la sociedad civil llevó a que, en 1979, el Congreso aprobara la revocación del AI‑5; ya no se podían cerrar sesiones ni suprimir derechos políticos.
Geisel designó a su sucesor, el general João Baptista Figueiredo, quien asumió el 15 de marzo de 1979 con el compromiso de profundizar la apertura.
Aunque la apertura avanzaba, la crisis económica persistía: la deuda externa superó los 100 mil millones de dólares y la inflación alcanzó el 200 % anual.
Los grupos duros recurrieron al terrorismo, como el atentado de Riocentro en 1981. Surgieron nuevos partidos, entre ellos el Partido Social Demócrata (PDS) y el Partido de los Trabajadores (PT). También se fundó la Central Única de los Trabajadores (CUT).
Campaña por las elecciones directas
En los últimos meses de 1983 se lanzó la campaña "Diretas Já" a favor de elecciones presidenciales directas, reuniendo a figuras como Fernando Henrique Cardoso, Lula y Ulysses Guimarães.
El movimiento alcanzó su punto álgido en 1984, cuando se votó la Enmienda Dante de Oliveira, que proponía restablecer las elecciones directas para presidente.
El 25 de abril la enmienda obtuvo mayoría, pero no los dos tercios necesarios para su aprobación.
Posteriormente, gran parte de la oposición decidió participar en las elecciones indirectas. El PMDB presentó a Tancredo Neves como candidato a presidente y a José Sarney como vicepresidente.
El Colegio Electoral eligió a Neves, quien derrotó al candidato del PDS, Paulo Maluf, marcando el fin de la dictadura militar.
Presidentes durante la dictadura militar en Brasil
Humberto de Alencar Castelo Branco
| Mandato | 15/04/1964 – 15/03/1967 |
|---|---|
| Política interna | Creación del Servicio Nacional de Información (SNI). |
| Economía | Creación del cruzeiro y del Banco Nacional de la Vivienda (BNH). |
| Política exterior | Ruptura de relaciones diplomáticas con Cuba y acercamiento a EE. UU. |
Artur da Costa e Silva
| Mandato | 15/03/1967 – 31/08/1969 |
|---|---|
| Política interna | Entrada en vigor de la Constitución de 1967 y promulgación del AI‑5. Creación de Embraer. |
| Economía | Expansión del crédito e intensificación de la industrialización pesada. |
| Política exterior | Aproximación a países africanos y asiáticos en foros internacionales; visita de la Reina Isabel II a Brasil. |
Junta de Gobierno Provisional
- Aurélio de Lira Tavares – Ministro del Ejército;
- Augusto Rademaker – Ministro de la Marina;
- Márcio de Souza e Melo – Ministro de Aeronáutica.
| Mandato | 31/08/1969 – 30/10/1969 |
|---|---|
| Política interna | La Junta sólo mantuvo la presidencia tras la muerte de Costa e Silva, preparando la elección de Médici. |
Emílio Garrastazu Médici
| Mandato | 30/10/1969 – 15/03/1974 |
|---|---|
| Política interna | Derrota de la Guerrilla de Araguaia y creación de los Departamentos de Operaciones de Información. |
| Economía | Creación de Embrapa e inicio de obras como la central hidroeléctrica de Itaipú. |
| Política exterior | Acuerdos con Paraguay y Argentina para la construcción de Itaipú; visita a EE. UU. |
Ernesto Geisel
| Mandato | 15/03/1974 – 15/03/1979 |
|---|---|
| Política interna | Creación del estado de Mato‑Grosso do Sul, fusión del estado de Guanabara con Río de Janeiro y fin del AI‑5. |
| Economía | Aumento de la deuda externa y estímulo al capital extranjero. |
| Política exterior | Reconocimiento de la independencia de Angola, acuerdos de energía nuclear con Alemania Occidental y reanudación de relaciones con China. |
João Baptista Figueiredo
| Mandato | 15/03/1979 – 15/03/1985 |
|---|---|
| Política interna | Creación del estado de Rondônia y apertura política con la Ley de Amnistía. |
| Economía | Modernización agrícola, alta inflación y préstamos del FMI. |
| Política exterior | Visita a EE. UU. |
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