En la campaña contra Texas, el general Antonio López de Santa Anna cometió una serie de errores estratégicos y operativos que debilitaron al ejército mexicano y permitieron la victoria texana.
1. Dividir el ejército
Al separar sus fuerzas en dos cuerpos, Santa Anna redujo la cohesión y la capacidad de respuesta de sus tropas, dejándolas vulnerables a los ataques enemigos.
2. Exceso de confianza
Subestimó la fuerza y la resistencia del ejército texano, lo que lo llevó a decisiones precipitadas, como no explorar adecuadamente el terreno y descuidar la importancia del suministro.
3. No tomar en serio a los texanos
Consideró al ejército rebelde como un grupo desorganizado y menospreció su capacidad de lucha, lo que permitió a los texanos ganar ventaja estratégica.
4. Estrategia deficiente
Su plan militar no se adaptó a las cambiantes condiciones del campo de batalla y no anticipó los movimientos de los texanos, impidiendo una defensa eficaz.
5. Falta de disciplina y organización
Las tropas mexicanas mostraron poca disciplina y estaban mal coordinadas, lo que dificultó la ejecución de maniobras militares coordinadas.
6. Mala comunicación y falta de coordinación
Los distintos cuerpos del ejército no compartían información de manera eficiente, generando confusión y desorden durante los combates.
7. No asegurar el Álamo adecuadamente
Al no rodear completamente el fuerte y dejar una parte de sus tropas fuera, permitió que los texanos recibieran refuerzos y suministros, factor clave para su victoria.