Historia de Sudamérica

¿Cómo impactó la Gran Depresión a México?

Impacto de la Gran Depresión en México

La Gran Depresión fue una crisis económica mundial que comenzó en Estados Unidos en 1929. México, cuya economía dependía en gran medida del comercio y la inversión estadounidenses, sintió sus efectos de forma devastadora.

Caída del comercio y la inversión

El intercambio comercial entre ambos países se desplomó: las importaciones estadounidenses desde México disminuyeron casi un 80 % y las exportaciones de EE. UU. a México cayeron un 50 %. Dado que México exportaba principalmente productos agrícolas y minerales, la pérdida de estos mercados provocó una fuerte contracción económica.

Paralelamente, la inversión estadounidense en México se redujo en más del 90 % entre 1929 y 1932, lo que generó despidos masivos y una profunda crisis de empleo.

Crisis económica y agitación social

El descenso del comercio y la inversión provocó una recesión severa. El PIB mexicano se contrajo cerca de un 20 % entre 1929 y 1932 y el desempleo se disparó. Estas condiciones alimentaron el descontento social y la inestabilidad política, factores que intensificaron los movimientos revolucionarios que habían surgido a principios del siglo XX.

Políticas de recuperación y el Nuevo Trato

En Estados Unidos, el New Deal de Franklin D. Roosevelt ayudó a reactivar la economía y, con ello, a restablecer parcialmente el comercio con México. En el lado mexicano, la recuperación se consolidó a finales de la década de 1930 gracias a las políticas del presidente Lázaro Cárdenas, quien impulsó reformas agrarias y otras medidas económicas que mejoraron las condiciones de vida de la población.

En resumen, la Gran Depresión supuso una época de graves dificultades para México, pero también desencadenó reformas estructurales que sentaron las bases del desarrollo económico y social del país.