Contexto histórico
Francisco Pizarro (c. 1475‑1541) fue un conquistador español que, a principios del siglo XVI, organizó una expedición que culminó con la caída del Imperio Inca en el territorio que hoy corresponde a Perú.
La conquista y sus métodos
En 1532 Pizarro capturó al emperador inca Atahualpa mediante una emboscada en la batalla de Cajamarca. A partir de entonces, empleó tácticas de violencia, secuestro y ejecución para someter a la población indígena.
Reacción de los pueblos originarios
Los pueblos nativos, que habían vivido bajo el dominio inca, vieron en la llegada de los españoles una amenaza directa a sus vidas y a sus costumbres. Las masacres, el robo de recursos y la imposición de la encomienda generaron sufrimiento y muerte a gran escala, provocando odio y temor hacia Pizarro y sus hombres.
Legado de la figura de Pizarro
Hasta hoy, la figura de Pizarro es recordada en gran parte de América Latina como símbolo de la violencia colonial y del despojo de los pueblos originarios.