Viaje marítimo
En 1800, California todavía era una colonia española y no existían rutas terrestres directas desde Boston. La opción más frecuente era embarcar en un barco y rodear el Cabo de Hornos, la punta sur de América del Sur, para luego seguir la costa del Pacífico hasta la bahía de San Francisco. Este trayecto podía durar entre seis meses y un año, según las condiciones climáticas y la velocidad del buque.
Ruta terrestre (muy arriesgada)
Una alternativa, aunque mucho más peligrosa, consistía en viajar por tierra. Los aventureros podían seguir el río Missouri hasta sus afluentes, cruzar las Grandes Llanuras y unirse al Oregon Trail, que atravesaba las Montañas Rocosas y descendía hacia la costa del Pacífico. Sin carreteras ni ferrocarriles, el desplazamiento se realizaba a caballo, en carromatos o a pie y podía extenderse varios meses, con constantes riesgos de ataques, enfermedades y condiciones climáticas extremas.
En ambos casos, la ausencia de infraestructuras de transporte hacía que muy pocas personas intentaran la travesía, y la mayoría de los viajeros optaba por permanecer en la costa este o dirigirse a destinos más accesibles.