La Guerra México‑Estadounidense (1846‑1848) provocó la pérdida de aproximadamente el 55 % del territorio mexicano.
Territorios cedidos
Según el Tratado de Guadalupe‑Hidalgo, México entregó a Estados Unidos los actuales estados de California, Nevada, Utah, Arizona, Nuevo México y partes de Colorado y Wyoming.
Impacto político
El conflicto desencadenó la caída del gobierno de José María Molina y la instauración de la República Federal, marcando una profunda reconfiguración institucional.
Impacto económico
La cesión territorial supuso la pérdida de vastas áreas agrícolas y de recursos naturales, lo que agravó la crisis económica del país.
Relaciones bilaterales
El tratado fijó las fronteras actuales y sentó las bases de una relación complicada que sigue generando debates sobre la soberanía, la inmigración y la historia compartida.