Guerra nuclear
El mayor temor en la relación entre la Unión Soviética y Estados Unidos era la posibilidad de una guerra nuclear. Ambas superpotencias disponían de enormes arsenales y de la tecnología para lanzar misiles a territorio ajeno. Un conflicto nuclear habría provocado la muerte de millones y graves daños medioambientales.
La Guerra Fría y la escalada del riesgo
El riesgo alcanzó su punto máximo durante la Guerra Fría, periodo de intensa rivalidad que se extendió desde el final de la Segunda Guerra Mundial hasta la disolución de la URSS en 1991. En varias ocasiones, como la Crisis de los Misiles en Cuba de 1962, el mundo estuvo al borde de un enfrentamiento nuclear.
Influencia en la política exterior
El temor a la aniquilación nuclear marcó la política exterior de ambos países. Cada uno evitó acciones que pudieran desencadenar un conflicto y buscó acuerdos de control de armas, como el Tratado de Limitación de Armas Estratégicas (SALT) y el Tratado de Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio (INF), para reducir la probabilidad de guerra.
Situación actual
Desde el fin de la Guerra Fría, la amenaza de una guerra nuclear entre EE. UU. y Rusia ha disminuido, pero persiste como riesgo para la seguridad mundial. Ambos siguen poseyendo extensos arsenales nucleares y la proliferación nuclear sigue generando preocupación.