Los gobiernos comunistas nunca se establecieron como regímenes permanentes en América Latina. No obstante, varios gobiernos de izquierda adoptaron políticas socialistas y dejaron una huella significativa en la región.
Entre los ejemplos más destacados se encuentran:
- Salvador Allende en Chile (1970‑1973), quien impulsó la nacionalización de la minería y la reforma agraria.
- Jacobo Árbenz en Guatemala (1951‑1954), cuyo programa incluyó la redistribución de tierras y la expropiación de la United Fruit Company.
- Fidel Castro en Cuba (desde 1959), quien transformó al país en el único estado comunista del continente, implementando una economía planificada y reformas sociales amplias.
Aunque solo Cuba se convirtió en un estado comunista consolidado, estos gobiernos de izquierda demostraron cómo las ideas socialistas influyeron en la política latinoamericana durante el siglo XX.