Historia de Europa

La jubilación: un legado de los romanos

El papel de las legiones en la prosperidad romana

El gran éxito militar de Roma se basó en la ingeniería avanzada, alianzas estratégicas, traiciones ocasionales… y, sobre todo, en sus legiones. Estas formaciones estaban organizadas, eran disciplinadas y extremadamente móviles (podían recorrer hasta 50 km al día). Los soldados eran ciudadanos romanos que se alistaban voluntariamente a los 20 años; tras cuatro meses de entrenamiento riguroso, debían servir activamente durante 25 años. En tiempos de guerra, la conscripción era obligatoria y, en casos extremos, la edad mínima se reducía.

La jubilación: un legado de los romanos

La recompensa al veterano

Al terminar su periodo de servicio, los legionarios recibían la condición de emeritus y una gratificación que equivalía a doce años de sueldo bajo el reinado de Augusto. La compensación podía ser una parcela de tierra o una suma de dinero. En numerosas ocasiones se fundaron ciudades para asentar a los veteranos, como Emérita Augusta (hoy Mérida), creada por el propio Augusto al retirar a los veteranos de las legiones V y X tras las guerras cántabras. En otros casos, los propios campamentos legionarios se transformaron en núcleos poblacionales permanentes, como ocurrió con León, surgida alrededor del campamento de la Legio VII.

Imagen: Raffaele Caruso


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