Todos llevamos grabada en la retina la imagen de miles de esclavos trabajando bajo el látigo para levantar las pirámides de Egipto. Esa visión, sin embargo, tiene más licencia artística que base histórica.
En Egipto existieron esclavos, en su mayoría prisioneros de guerra, pero no constituían la fuerza laboral principal de la sociedad ni de sus monumentos funerarios. El trabajo era remunerado.
El ritmo de la vida egipcia estaba dictado por el Nilo y sus inundaciones anuales. Para controlar las crecidas construyeron canales, presas y embalses, ampliando las áreas cultivables. Cuando las aguas cubrían los campos, los campesinos no podían trabajar en sus parcelas y los faraones los contrataban para labores en las pirámides.
Dos pruebas documentales demuestran que estos obreros eran asalariados y no esclavos:
1. La primera huelga masiva de la historia
Durante el reinado de Ramesses III (1198‑1166 a.C.) se produjo la primera acción sindical a gran escala: una huelga. Un papiro conservado en el Museo Egipcio de Turín relata que la protesta surgió por el retraso en la entrega de raciones alimentarias, parte del salario de los trabajadores. Tras veinte días sin sustento, la autoridad de Tebas Oriental interceptó el envío. Cuatro meses después, la entrega se volvió a retrasar, esta vez por dieciocho días, y los obreros reclamaron sus derechos, interrumpiendo el trabajo y acudiendo al templo de Thutmose III en Medinet Habu para presentar sus quejas y exigir que el propio faraón las conociera.
«… Hemos venido aquí por hambre y sed, por falta de ropa, pescado y verduras. Escríbalo al faraón, ¡háganos vivir!»
¿Crees que unos esclavos podrían haber sido autorizados –o más bien haber tenido la posibilidad– de hacer huelga?
2. Organización y registro del trabajo
Los constructores de las pirámides estaban agrupados en equipos de 40 a 60 personas, que podían ampliarse según las necesidades del proyecto. Cada grupo estaba dirigido por un capataz y supervisado por un escriba, quien llevaba los papiros contables: registraban el avance de la obra, los materiales empleados y, crucialmente, las ausencias de los obreros con sus causas justificadas, entre ellas:
Embalsamar a un ser querido.
Picaduras de escorpión.
Preparar cerveza para una celebración.
Embriaguez.
Ser golpeado por su esposa en una discusión.
¿Estas excusas serían aceptables si los trabajadores fueran esclavos?
Fuente: The inventions of the ancients
Ilustración: Xurxo