Historia de Europa

Enrique VII y la supuesta realización de la profecía del regreso del rey Arturo

¿Quién no ha disfrutado de las historias del mítico rey Arturo y sus nobles caballeros? La espada Excalibur clavada en la piedra, la magia de Merlín, la Mesa Redonda en Camelot, la búsqueda del Santo Grial, la traición de Ginebra y Lancelot… Según la leyenda, Arturo murió herido por su hijo Mordred en la batalla de Mount Badon; Merlín lo protegió con un hechizo y lo llevó a la isla de Avalon, donde esperaría volver en un momento de gran necesidad para salvar a su pueblo.

Un posible origen histórico

Los historiadores coinciden en que, detrás del mito, pudo haber existido un líder británico de origen romano que, entre los siglos V y VI, resistió las invasiones sajona y mantuvo el control de parte de Britania. Cuando los sajones finalmente dominaron la isla, los británicos quedaron confinados al suroeste, en lo que hoy es Gales.

El uso político de la figura de Arturo

Cuando el rey inglés Eduardo I invadió Gales, ordenó la supuesta re‑enterramiento de los restos de Arturo en Glastonbury, una maniobra para demostrar que el rey legendario estaba muerto y que no volvería a liderar a los galés. A lo largo de la dinastía Plantagenet, los galeses intentaron liberarse del dominio inglés, destacando la rebelión de Owain Glyndŵr (1400‑1415), el último galés que se proclamó Príncipe de Gales.

Los Tudor y su herencia galesa

Entre los seguidores de Glyndŵr estaba Owain ap Maredudd ap Tydyr, cuyo hijo, también llamado Owain, sirvió al rey Enrique V. Tras la muerte de Enrique V, la viuda Catalina de Valois mantuvo una relación con Owain, que adoptó el nombre galés Owen Tudor. De esta unión nacieron varios hijos, entre ellos Jasper Tudor, conde de Pembroke, y Edmund Tudor, esposo de Margaret Beaufort.

El ascenso de Enrique VII

Tras la derrota de los Lancaster en 1471, el hijo de Margaret Beaufort, Henry Tudor, huyó a Bretaña. En 1485, aprovechó el descontento generado por el rey Ricardo III y desembarcó en Milford Haven, territorio galés de sus antepasados. Con el apoyo de tropas galesas, derrotó a Ricardo III en la batalla de Bosworth y se proclamó rey de Inglaterra.

¿Cumplimiento de la profecía artúrica?

Algunos contemporáneos vieron en la victoria de un descendiente galés la realización de la profecía que anunciaba el regreso de Arturo para salvar a los británicos. Aunque Arturo es un personaje legendario, Enrique VII sí tenía sangre galesa (aunque solo una cuarta parte) y su ascenso marcó el fin de la dinastía Plantagenet. La asociación poética entre los Tudor y el mito artúrico sigue siendo una curiosa mezcla de historia y leyenda.

Enrique VII y la supuesta realización de la profecía del regreso del rey Arturo

Fuentes:

Peter Ackroyd, A History of England Volume I (Foundations), McMillan, 2011.
Derek Wilson, The Plantagenets, The Kings That Made Britain, Quercus, 2014.
Matthew Lewis, Richard, Duke of York: King by Right, Amberley, 2016.
Dan Jones, Secrets of Great British Castles: Caernarfon (documental).