
Hacia el 753 a.C.
Fundación de la ciudad de Roma
Originalmente, Roma era solo una pequeña aldea agrícola situada a orillas del río Tíber. Con el tiempo surgieron nuevos poblados que se fueron uniendo hasta formar una ciudad gobernada por reyes.
La leyenda de Rómulo y Remo
Según la tradición, la ciudad fue fundada por Rómulo. Abandonados junto al Tíber con su hermano gemelo, fueron amamantados por una loba y luego salvados por un pastor. Crecieron y decidieron construir una urbe en la ribera del Tíber, pero la disputa entre los hermanos terminó con la muerte de Remo a manos de Rómulo, quien dio su nombre a la nueva ciudad.
Hacia el 509 a.C.
Roma se convierte en república
El último rey fue expulsado y Roma pasó a ser una república administrada por el Senado, un cuerpo compuesto por los miembros de las familias más influyentes.
Bajo la dirección del Senado, los romanos fueron conquistando progresivamente toda la península itálica.

En 246 a.C.
Los romanos atacan Cartago
Se inicia la primera de las Guerras Púnicas, enfrentamientos violentos entre fenicios y romanos por el control del comercio mediterráneo. Cartago, situada en el norte de África, era la colonia comercial más importante fundada por los fenicios.
En 146 a.C.
Destrucción de Cartago y expansión del imperio
Los romanos arrasan Cartago y continúan su conquista de los reinos que rodean el Mediterráneo. A medida que el territorio se ampliaba, los senadores debatían cómo administrarlo, y facciones rivales utilizaban al ejército para obtener poder.
Conquista de Grecia
Tras la muerte de Alejandro Magno, su vasto imperio se fragmentó y, finalmente, fue absorbido por Roma.