Introducción
La Revolución Gloriosa es un episodio que aparece en cualquier libro de historia, tanto en la materia de historia como en la de economía política.
Parlamento y la ley
A diferencia de la Revolución Puritana, la Revolución Gloriosa no fue tan compleja. Ambas revoluciones comparten raíces religiosas y conflictos entre el Parlamento y la monarquía.
En Gran Bretaña el parlamentarismo tiene una tradición que se remonta al Imperio romano, mientras que en Japón la política parlamentaria se adoptó recién con la Restauración Meiji. Esta larga tradición británica explica por qué la tributación siempre necesitó la autorización del Parlamento.
Durante la Edad Media Inglaterra no contaba con un ejército permanente; los reyes convocaban al Parlamento, aprobaban impuestos y, con esos fondos, formaban ejércitos temporales.
Los Estuardo, que sucedieron a la reina Isabel I, rompieron con esa tradición al reivindicar el derecho divino de los reyes y al marginar al Parlamento. Esa actitud provocó la oposición parlamentaria, la Revolución Puritana y, finalmente, la ejecución del rey Carlos I.
Tras la muerte de Oliver Cromwell, el Congreso aceptó a Carlos II, hijo de Carlos I, como rey. Carlos II reinó sin gobernar realmente, pero su hermano menor, Jacobo, resultó ser un problema mayor.
Tras la ejecución de Carlos I, la familia real se exilió en Francia. Carlos II y su hermano Jacobo se acercaron al catolicismo, aunque Carlos II ocultó su conversión. La Reforma protestante iniciada por Martín Lutero y la ruptura de Enrique VIII con Roma habían creado una Inglaterra mayormente protestante.
Al no tener hijos legítimos, Carlos II dejó el trono a su hermano Jacobo, lo que desencadenó la "crisis de exclusión": los que aceptaban a Jacobo como rey se llamaban Tories, y los que lo rechazaban, Whigs. Estos fueron los primeros partidos políticos del mundo y sentaron las bases del sistema bipartidista que más tarde adoptaría Estados Unidos.
Rebelión de Monmouth y la oposición a Jacobo II
Al asumir el trono, Jacobo II enfrentó la rebelión del marqués de Monmouth, hijo ilegítimo de Carlos II. Jacobo reprimió rápidamente la insurrección, mantuvo un ejército permanente y sustituyó a numerosos funcionarios protestantes por católicos.
Ante la creciente persecución, el Parlamento buscó apoyo en la hermana de Jacobo, María, y su esposo, Guillermo de Orange, príncipe de los Países Bajos.
Revolución Gloriosa

En 1688 Guillermo de Orange desembarcó en Inglaterra. Jacobo II huyó a Irlanda, un hecho sin precedentes. El Parlamento declaró vacante el trono, alegando que el rey había violado la ley básica al abandonar el país. Guillermo fue coronado como Guillermo III y María como su consorte.
Jacobo, apoyado por Luis XIV de Francia, intentó recuperar el trono mediante la campaña en Irlanda. La guerra conocida como la Guerra Williamita culminó en la Batalla del Boyne, donde Guillermo obtuvo la victoria y Jacobo se exilió en Francia.
El escaso derramamiento de sangre dentro de Inglaterra hizo que este cambio se denominara "Revolución Gloriosa". Sin embargo, algunos historiadores modernos cuestionan la idoneidad del término, pues la violencia se trasladó a Irlanda.
Declaración de Derechos (Bill of Rights)
El documento oficial se titula Act Declaring the Rights and Liberties of the Subject and Settling the Succession of the Crown. Entre sus principales disposiciones están:
- Prohibición de suspender la ley sin el consentimiento del Parlamento.
- Impuestos solo con aprobación parlamentaria y prohibición de un ejército permanente en tiempo de paz.
- Libertad de expresión en el Parlamento y derecho de petición del pueblo.
- Obligación de convocar periódicamente al Parlamento.
- Inmunidad de los miembros del Parlamento y garantías de libertad personal.
- Exclusión de los católicos de la sucesión al trono.
En esencia, la Declaración limitó el poder monárquico, estableció la supremacía del Parlamento y aseguró que la corona permaneciera protestante.
A diferencia de la Constitución japonesa, que es un documento escrito y único, el Reino Unido posee una "constitución no escrita" compuesta por la Carta Magna, la Declaración de Derechos y otras leyes y costumbres.
Impacto de la Revolución Gloriosa
El rey pasó a ser un monarca que reina pero no gobierna, evitando la instauración de una monarquía absoluta como la francesa o la austríaca. Esta transformación permitió que la monarquía británica perdurara hasta la actualidad.
La alianza con los Países Bajos también fortaleció a la Marina Real, que superó a la holandesa y a la española, consolidando el dominio marítimo británico y sentando las bases del futuro Imperio.
Reflexiones sobre la naturaleza de la revolución

¿Es la Revolución Gloriosa realmente una revolución? Algunos la consideran una transición pacífica que limitó el poder real, mientras que otros, al compararla con la Revolución Americana o la Francesa, la ven como menos radical.
La palabra "revolución" proviene de "revolvere", girar o dar la vuelta. En este sentido, la Revolución Gloriosa giró la política británica hacia el constitucionalismo y el parlamentarismo, sentando las bases de los partidos políticos y del gabinete moderno.
Así, aunque la dinastía Estuardo continuó en el trono, el cambio institucional fue profundo y transformó la historia política de Gran Bretaña.