Historia de Europa

El hombre que descifró el código nazi Enigma: el extraño destino de Alan Turing

Alan Turing, quien inspiró la película The Imitation Game, logró romper el código nazi Enigma, una hazaña que acortó varios años la Segunda Guerra Mundial.

Genio y posible neurodivergente

Se ha especulado que Turing podría haber sido una persona dentro del espectro autista de alto rendimiento (ASD). Destacó desde joven en matemáticas y ciencias, aunque mostró poco interés por las humanidades, lo que le impidió obtener una beca en Trinity College, Cambridge. Finalmente ingresó en King's College, donde desarrolló la famosa máquina de Turing, modelo teórico que sentó las bases de la computación.

Después de obtener su doctorado en Princeton, donde coincidió con John von Neumann, regresó a Inglaterra justo antes del estallido de la guerra.

La ruptura de Enigma

Durante la contienda, los Aliados no podían descifrar los mensajes cifrados por la máquina Enigma de los nazis. Turing diseñó una máquina electro‑mecánica conocida como "bombe" que automatizó la búsqueda de configuraciones posibles, permitiendo descifrar los mensajes alemanes. Este avance fue crucial para acortar la guerra y salvar innumerables vidas.

Curiosamente, los alemanes continuaron usando la Enigma hasta el final del conflicto, sin sospechar que sus comunicaciones estaban comprometidas.

Persecución y trágico final

En 1952, Turing fue detenido tras una redada policial que descubrió que mantenía una relación romántica con otro hombre, lo cual era delito en el Reino Unido de la época. Fue condenado por "indecencia grave" y, en lugar de prisión, se le impuso una castración química mediante estrógenos.

El trato al que fue sometido provocó una profunda depresión, y el 7 de junio de 1954 Turing falleció por una intoxicación de cianuro, considerada un suicidio.

Reconocimiento póstumo

Durante décadas, la contribución de Turing permaneció en secreto. En la década de 1970, su papel en la ruptura de Enigma salió a la luz y empezó a recibir el reconocimiento que merecía. En 1999, la Association for Computing Machinery (ACM) creó el Turing Award, el máximo galardón en informática, en su honor.

En 2013, la Reina Isabel II concedió un perdón póstumo a Turing, y en 2019 se anunció que su imagen aparecería en el nuevo billete de £50 del Banco de Inglaterra, convirtiéndose en el primer personaje histórico británico en aparecer en una moneda de esa denominación.