Historia de Europa

La Francia revolucionaria

Los primeros gobiernos

Abolición de los privilegios

La toma de la Bastilla el 14 de julio de 1789 puso fin a la autoridad real y desencadenó la maquinaria revolucionaria. La destrucción de castillos sirvió como pretexto para suprimir el feudalismo. En la noche del 4 de agosto, los diputados de la Asamblea Constituyente abolieron el diezmo, el impuesto al sal, el derecho de caza y todos los privilegios del Antiguo Régimen. Estos principios quedaron inmortalizados en la "Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano": separación de poderes, libertad religiosa, igualdad ante la ley y la inviolabilidad de la propiedad privada. No se instauró el sufragio universal, la igualdad de género quedó excluida y otras garantías de igualdad no se incluyeron en la Constitución.

La Constitución de 1791

La Asamblea de Diputados de 1789 se transformó en Asamblea Constituyente y, en 1791, redactó la primera Constitución francesa. Luis XVI mantuvo el poder ejecutivo pero perdió el título de "Rey de Francia" para convertirse en "Rey de los franceses". Seguía a cargo de los ejércitos, nombraba a los altos funcionarios y a sus ministros, y firmaba tratados, aunque la declaración de guerra requería el acuerdo de la Asamblea, que ejercía el poder legislativo. La Constitución resultó torpe: el poder legislativo no controlaba al ejecutivo y viceversa, lo que provocó una falta de coordinación. Solo los ciudadanos activos (quienes pagaban un impuesto directo equivalente a tres días de trabajo) podían elegir delegados (impuestos de diez días) que a su vez elegían a los diputados.

Allegoría de la Constitución de 1791

Con la Carta Constitucional en la mano izquierda y una pala coronada por la gorra frigia en la derecha, la Constitución se muestra frente al pueblo y a la guardia nacional, bajo la protección de un ángel que aniquila a sus enemigos.

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Reformas de la Asamblea Constituyente

Se suprimieron las provincias y se crearon 83 departamentos, subdivididos en distritos y cantones, cada uno con una ciudad principal. Los consejos de distrito y comuna fueron elegidos por los ciudadanos activos, lo que permitió a la burguesía tomar el control de la administración departamental, independiente del poder central. En el ámbito judicial, jueces y jurados fueron elegidos también por los ciudadanos activos, bajo supervisión de la Asamblea y con la posibilidad de ser revocados por un tribunal de casación. Los impuestos se repartieron por departamentos; los municipios se encargaron de su recaudación, aunque muchos funcionarios municipales eran analfabetos y la recaudación inicial resultó insuficiente. Se ratificaron reformas importantes (adopción de la bandera tricolor, fin de la nobleza hereditaria, elegibilidad de los no católicos…) y la guillotina fue aprobada por la Asamblea tras la propuesta del Dr. Guillotin (quien no la inventó).

Francia y sus 83 departamentos en 1790

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(Centro Histórico de los Archivos Nacionales)

Soluciones a la crisis económica

En 1789 Francia sufría una grave crisis económica: el comercio decayó y los impuestos se recaudaban escasamente. Talleyrand propuso la nacionalización de los bienes eclesiásticos, que representaban unas 2.000 millones de libras. El debate fue encendido: algunos, como Sieyès, lo vieron como una violación de la propiedad privada; otros, como Mirabeau, lo consideraron el legado de los fieles, por tanto, de la Nación. La propuesta se aprobó y la Nación se comprometió a pagar al clero. Poco después se autorizaron los assignats (papel moneda) para facilitar la venta de los bienes eclesiásticos, pero la sobreemisión provocó una rápida devaluación e inflación.

Assignat de veinticinco soles

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Constitución civil del clero

Tras la nacionalización, la Iglesia sufrió una profunda reorganización. Los obispos y párrocos pasaron a ser elegidos por jurados, en lugar de ser nombrados por el Papa. La "Constitución civil del clero" pretendía secularizar la Iglesia francesa. Luis XVI la aceptó, pero el Papa Pío VI la condenó. Los clérigos fueron obligados a jurar lealtad a la nueva Constitución; la mayoría se negó, lo que llevó a la sustitución de los sacerdotes refractarios por nuevos elegidos, generando una profunda escisión entre la Iglesia y el Estado.

La Asamblea Legislativa

Con la promulgación de la Constitución de 1791 se creó la Asamblea Legislativa. Bajo la iniciativa de Grégoire, aprobó la abolición de la esclavitud en los territorios coloniales. La Asamblea enfrentó el inicio de la guerra y la caída de la monarquía. Tras el 10 de agosto, se estableció una nueva asamblea, la Convención Nacional, que se reunió por primera vez el 21 de septiembre de 1792, marcando el nacimiento de la República.

El Terror

El gobierno revolucionario

Tras varias dificultades, se redactó una Constitución (principalmente por Saint‑Just y Hérault de Séchelles) que quedó archivada. Los diputados decretaron que el gobierno permanecería revolucionario hasta lograr la paz, contando con el respaldo de los sans‑culottes.

  • Comité de Salvación Pública: órgano dominante formado por once miembros reelectos mensualmente. Robespierre y su aliado Saint‑Just dirigían la política interna; Collot d’Herbois y Billaud‑Varennes se ocupaban de asuntos internos; Carnot supervisaba la guerra.
  • Comité de Seguridad General: vigilaba la seguridad del Estado, arrestaba a ciudadanos y los presentaba ante el Tribunal Revolucionario. Principales miembros: Vadier, Le Bas y David.
  • Comité de Finanzas: presidido por Cambon, encargado de la recuperación económica y la financiación de la guerra.
  • Representantes en misión: designados por el Comité de Salvación Pública para inspeccionar departamentos, controlar los ejércitos y organizar los reclutamientos. Entre ellos estaban Barras y Tallien.
  • Tribunal Revolucionario: juzgaba y condenaba a sospechosos y enemigos de los valores revolucionarios. Sus decisiones fueron a menudo arbitrarias, lo que provocó numerosos errores judiciales.

Allegoría de la República

Durante la Revolución surgieron representaciones de una mujer con gorra frigia, símbolo de la Libertad y la República. El nombre "Marianne" proviene de "Marie‑Anne", muy común en el siglo XVIII. La gorra frigia, usada por esclavos liberados en Grecia y Roma, se convirtió en emblema de la libertad. En la Tercera República, bustos y estatuas de Marianne se multiplicaron, apareciendo también en monedas y sellos.

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Francia bajo el Terror

Robespierre se convirtió en el único líder de la Nación; sus opositores fueron guillotinados. El poder de los departamentos disminuyó frente al Comité de Salvación Pública, que avanzó hacia una dictadura. No se realizó una redistribución general de la propiedad, aunque muchas fortunas fueron reducidas. En el exterior, las victorias de los generales (Pichegru, Jourdan, Dugommier…) y la batalla de Fleurus mantenían alta la moral.

El Culto al Ser Supremo

La dechristianización y los actos de los hebertistas llevaron a Robespierre a instaurar el Culto al Ser Supremo, celebrado cada décimo día de una década (en lugar del domingo). Influenciado por el deísmo ilustrado y Rousseau, Robespierre proclamó que "Francia reconoce la existencia del Ser Supremo y la inmortalidad del alma". La primera fiesta se celebró el 20 de Prairial (8 de junio de 1794), con decoraciones inspiradas en la Antigüedad y la participación de David. Robespierre quemó una estatua del Ateísmo y otra de la Sabiduría (que permaneció intacta), acto que marcó su auge y su posterior caída.

Ceremonia del Ser Supremo

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Fiesta del Ser Supremo en el Campo de Marte, 20 Prairial del año II (8 de junio de 1794) – Pierre‑Antoine Demachy, 1794 (Museo Carnavalet)

Los últimos gobiernos

El período termidoriano

Tras el Terror, Francia quedó exhausta: la miseria, el aumento de precios, cosechas pobres y un invierno riguroso agravaron la situación. Los campesinos y soldados estaban satisfechos, pero surgió una nueva élite especuladora. La moral se relajó, se organizaron bailes y los divorcios aumentaron. La separación Iglesia‑Estado se consolidó con la supresión de la Constitución civil del clero, pero la inflación continuó y los assignats fueron devaluados.

Constitución del Año III

Después del Terror, los girondinos y moderados (como Boissy d'Anglas) redactaron una nueva Constitución. El poder ejecutivo quedó en manos de cinco Directores, uno de los cuales se renovaba cada año. Los Directores nombraban ministros, generales y se encargaban de la seguridad del Estado, siendo elegidos por las cámaras legislativas. El poder legislativo se dividió en dos cámaras: el Consejo de los Quinientos (iniciaba leyes) y el Consejo de Ancianos (equivalente al Senado actual), ambas reunidas en el Palacio de las Tullerías. El poder judicial quedó independiente, con jueces de paz, tribunales departamentales y un tribunal de casación. Los ciudadanos que pagaban una contribución directa elegían grandes electores, quienes a su vez elegían a los miembros de los poderes legislativo y judicial.

Los Directores (1795‑1799)

Barras, Reubell, La Revelliere, Lepeaux, Carnot, Letourneur, Barthélemy, Neufchâteau, Douai, Treilhard, Sieyès, Ducos, Gohier, Moulin.

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La Junta Ejecutiva

Al igual que en el gobierno revolucionario, los Directores compartían funciones: Carnot se ocupaba de la guerra, Reubell de la diplomacia, Barras de asuntos internos, etc. Renacieron clubes políticos, entre los que destacaron el Club del Panteón y el de Clichy. La principal preocupación era la economía: se tomó un gran préstamo, se abolió el assignat y se vendieron bienes nacionales en subasta. Tras la inflación vino la deflación; la bancarrota de dos tercios de la deuda se decretó, pero las victorias de Napoleón y la paz de Campoformio restauraron la popularidad del régimen.

Anexos de la Revolución

El calendario republicano

Se adoptó un calendario republicano para romper con el Antiguo Régimen. Los años se contaron a partir de 1792 (Año I). Cada año constaba de 12 meses de 30 días, seguidos de 5 o 6 días complementarios (les Sans‑Culottides). Cada mes se dividía en tres décades (10‑días). Los nombres de los meses reflejaban la naturaleza: Vendémiaire, Brumaire, Frimaire (otoño); Nivôse, Pluviôse, Ventôse (invierno); Germinal, Floréal, Prairial (primavera); Messidor, Thermidor, Fructidor (verano). Los días complementarios honraban virtudes y conceptos revolucionarios.

Los doce meses del calendario republicano

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Gobiernos

  • Asamblea Nacional Constituyente (1789‑1791): redactó la Constitución y se disolvió en favor de la Asamblea Legislativa.
  • Asamblea Legislativa (1791‑1792): parlamentó la monarquía constitucional y, tras la caída del rey, la república.
  • Convención Nacional (1792‑1795): proclamó la república el 22 de septiembre de 1792; durante el Terror el Comité de Salvación Pública fue el verdadero gobierno.
  • El Directorio (1795‑1799): régimen bicameral dominado por la burguesía, con el Consejo de los Quinientos y el Consejo de Ancianos.

Grupos políticos

  • Grupos realistas: monárquicos, chouanes (contrarrevolucionarios del Vendée), emigrados nobles y clérigos refractarios.
  • Grupos republicanos: girondinos (moderados), montagnards (jacobinos radicales), termidorianos (moderados post‑Robespierre).

Composición de las asambleas

El debate sobre el veto real dividió a la Asamblea en facciones derechas (a favor del veto) e izquierdas (contra). Esta división originó la lógica de los partidos actuales: los conservadores a la derecha, los reformistas a la izquierda, y los más radicales en la extrema izquierda (la Montaña).

Vandalismo revolucionario

El 10 de agosto de 1792, la caída de la monarquía provocó la destrucción de símbolos feudales. El Comité de Salvación Pública ordenó el saqueo de los mausoleos reales de la basílica de Saint‑Denis; muchos restos fueron fundidos para fabricar cañones.

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Clubes políticos

  • Club Jacobino: fundado por patriotas bretones, se convirtió en la base de la izquierda revolucionaria y del poder de la Montaña.
  • Club de los Feuillantes: escisión moderada del Jacobinismo, liderado por Talleyrand, Sieyès y Lafayette; desapareció tras la caída de la monarquía.
  • Club de los Cordeleros: apoyado por los sans‑culottes; entre sus miembros más destacados Danton, Marat, Hébert y Desmoulins.

Movimientos populares

  • Sans‑culottes: artesanos y pequeños comerciantes parisinos que exigían medidas sociales y económicas; su canción emblemática era "La Carmagnole".
  • Los Enfurecidos: sección dirigida por el sacerdote Jacques Roux, que abogaba por medidas severas contra los ricos.
  • Hebertistas: liderados por Jacques Hébert, influyeron en los Cordeleros y se opusieron a Robespierre.
  • Indulgentes: liderados por Danton, buscaban moderar el Terror; fueron ejecutados.
  • La Comuna de París: gobierno municipal revolucionario que tomó el control tras el 10 de agosto, pero fue suprimida por los termidorianos.

Glosario

  • Constituciones
    • Constitución del 3 de septiembre de 1791: monarquía parlamentaria.
    • Constitución del Año I (24 de junio de 1793): república (nunca aplicada).
    • Constitución del Año III (22 de agosto de 1795): establece el Directorio.
    • Constitución del Año VIII (13 de diciembre de 1799): crea el Consulado.
  • Golpes de Estado
    • 9 de Thermidor del Año II (27 de julio de 1794): caída de Robespierre.
    • 18 de Fructidor del Año V (4 de septiembre de 1797): contra la restauración monárquica.
    • 22 de Floréal del Año VI (11 de mayo de 1798): expulsión de diputados izquierdistas.
    • 30 de Prairial del Año VII (18 de junio de 1799): renuncia forzada de cuatro directores.
    • 18 de Brumario del Año VIII (9 de noviembre de 1799): ascenso de Napoleón al poder.

Prensa durante la Revolución

La Declaración de los Derechos del Hombre proclamó la libertad de prensa. Entre 1789 y 1799 surgieron alrededor de 1.500 periódicos, muchos efímeros. Diputados y líderes políticos crearon sus propios boletines: "El Patriota Francés" (Brissot), "El Viejo Cordeler" (Desmoulins), "El Orador del Pueblo" (Fréron), "La Tribuna del Pueblo" (Babeuf), "Amigo del Pueblo" (Marat) y "Padre Duchesne" (Hébert). Tras el Directorio, la prensa se endureció y, con el Consulado, Napoleón la restringió nuevamente, generando descontento popular.


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